EDITORIALINTERÉS GENERALSUPER_DESTACADA

Otakus: surgidos en Japón, cómo es el furor por el animé y manga que crece año a año en La Plata

Primero quiero traer un resumen de lo comprendido al analizar a Papalini (2006) con Animé. Mundos tecnológicos, animación japonesa e imaginario social. No podemos hablar de un tema que ha generado un furor desenfrenado como si nada o algo más.

Nos vendieron un mundo de héroes y villanos, a veces heroínas y villanas. De un lado y del otro, desde hace décadas y décadas y encima, la mayoría, proveniente desde el mismo lugar: el maravilloso mundo de los Estados Unidos y un mercado global único. Pero, desde el otro lado de ese mundo también surgió otra puesta en común para ese mercado impuesto y que tendía a la homegeneidad. A finales del siglo XX se transitaba una nueva transformación en el orden de la cultura, con -quizás- nuevos héroes, heroínas y tambien utopías.

Los cambios sociales, políticos, ideológicos y culturales tienden a verse reflejados en las producciones, aunque es reflejo sería su versión pero al revés y es una frase en el común de las personas que en realidad no tiene el sentido tal cual es. Por ende, digamos que quienes tienen el poder dominante imponen las nuevas formas, la sociedad se adapta, hay parte que resiste y así continúa el ciclo del sistema en el que vivimos. Sin embargo, de esos antiguos héroes o heroínas, desde Japón se encontró una manera más cercana o donde se resaltan valores o ideales más parecidos al de nosotrxs como personas y no tanto como héroes contra villanos. ¿Por qué se piensan que cada vez más buscan humanizar al súper héroe? Porque los súper héroes o las súper heroínas son algo del pasado. O, en realidad, son más que nada y simplemente humanos como vos y yo y la lucha es el día a día en el lugar donde estés.

Para entender un poquito mejor…

Entonces, Japón. Finales de siglo XX. Las nuevas tecnologías y el deseo de las personas en la conquista del futuro construyendo el presente, la necesidad de otorgar sentidos a su hacer. Allí se avanza, no se interroga, y terminan siendo posibilitadoras de la configuración imaginaria de la sociedad. Distanciarse de lo dominante para permitir nuevas significaciones sociales y alentar a la imaginación en la creación de mundos ficcionales. Y hacia allí fue el manga y animé, las historietas y dibujos animados para quienes tiene que encontrar algún sinónimo. El manga y animé, en buena medida, son maneras de proyectar deseos inconfesados y darles forma a otros mundos posibles.

El Estadio Único será el punto para un mega encuentro otaku: gratis y para todos los gustos

El manga no es nuevo, y sus antecedentes están en la tradición del dibujo monocromo japonés de, aproximadamente, el siglo XI o XII. Y también está la idea de relación con la escritura ideogramática (escritura y dibujo). Otra teoría habla recién desde el siglo XIX con Hokusai (el fue quien instauró la palabra Manga), y ver si en esas publicaciones estaban implícitas la crítica y la ironía que hoy siguen vinculantes con las caricaturas japonesas. Otros, hablan de una fusión de esos dibujos de animales y los cuadros y globos en tiras cómicas en Estados Unidos por 1923. Y otra es del propio Japón y día diarios, para mediados del siglo XIX con sátiras de sus costumbres y situaciones locales a las cuales las llamaron «manga». Lo que si es cierto es que ya hace más de 100 años que el manga, en Japón, tiene influencia tanto en jóvenes, infantes como también adultos.

Una de las principales influencias en cuanto al estilo fue Tezuka, con esos dibujos de grandes ojos, acercamientos, finales no siempre felices. Hoy, todo eso, sigue. Y también el descomprimir las escenas. Y la falta de texto hace más rápida la lectura (una página de se lee en casi cuatro segundos; la de un revista, 20 minutos).

Al mismo tiempo, surgían estás propuestas, cada cual a su manera, en otros lados. Tezuka tenía influencia de Disney, que ya por los años ’20 se mostraba. Hanna-Barbera también hacía lo suyo años después de lo de Tezuka, ya por los ’50. Producciones de menor costo y largas, por lo que se podía contar más del personaje, como sus emociones o ideas. Y el avance del autor va por diferentes temas, hasta para adultxs. Su producción tendió a ser más realista en contraposición al mundo estadounidense.

Manga, en ideogramas chinos, es involuntario o caprichoso dibujo. Y hay de todos los modelos: para infantes, jóvenes, adultos, ancianos. Hay violentos, dramáticos, eróticos, humorísticos, de amor, fantásticos, políticos y realistas con más de un personaje protagónico. De todo es una forma de expresión generalizada, para todas las edades y gustos. En Japón, más del 25% del facturado del mercado editorial es por el manga.

Se escribe de derecha a izquierda, de arriba hacia abajo. La sociedad puede leer imágenes, al tener hechos de la vida cotidiana que fácilmente pueden interpretar. Hay personas que quieren ser lxs nuevxs talentos, ya que que también cabe destacar que no es necesario ser un gran artista y hasta algunxs solo buscan entretener teniendo poca educación formal. Y de quienes hacen su trabajo de manera amateur (dojinshi), en Japón habría unos 50000 grupos aproximadamente y hasta hay convenciones anuales de estás historietas, en la Súper Comic City y la Komikketo (ahí solo para y por aficionadxs sin fines comerciales).

¿Quienes son lxs que más consumen? Infantes y jóvenes, que por la educación que disponen tienen poco tiempo para el ocio y el manga es de fácil y rápida lectura. Además, silencioso y sin molestar se puede hacer habiendo pocos espacios abiertos en un país chico y con más de 120 millones de personas.

Hay unos temas que se plantean: pese a que el manga puede ser violento, el país es uno de los que tiene menor índice de violencia. Y también está el hecho que en estas representaciones se ponen en valor varios tema tabú.

Crecimiento exponencial de la cultura y modelo japonés

Japón empieza a crecer por su modelo de gerenciamiento y organización empresarial, además de pensarse como la llave al futuro y todo lo que contiene: la nueva tecnología y su cultura. Dentro de ella, el animé. Primero, algunas personas conocieron Japón por esos dibujos, como también las consolas de videojuegos ya por 1985. Producciones más avanzadas y mejores, dejas atrás a las norteamericanas, como Robotech o Mazinger Z, tras aquel Astroboy. También, no olvidar, las lógicas de producción y el merchandising. Y lxs yankees que se aprovechan de ello también: el Rey León está basado en Kimba, el León Blanco, de Tezuka. ¿De dónde viene Simba?…

Lo occidental parecía acabado, no había relación alguna entre lo antiguamente establecido y lo actual (más aún con la caída del Muro de Berlín). Lo variable e imperfecto gana lugar, con su emoción, fantasía, acciones inesperadas. Más contacto con la vida cotidiana. Gente «común» haciendo cosas «normales» en marcos imaginativos y referencias a revelar. Un distanciamiento del mundo de los mayores, nuevos seres humanos.

El animé tenía masividad de su consumo entre lxs jóvenes, sensibilidad para captar al público, nuevos vínculos, objetos multidimensionales, nuevos soportes. Ya no reproducción sino también creación, son productos de la cultura tanto el manga como el animé.

Cuando se conoce lo representado se está en condiciones de comprender su sentido. Y eso quizás es lo que faltó, muchas noticias de la novedad de un jugador de manga vinculado a la Argentina pero no no preguntamos por qué tanto furor, por qué hay personas que quieren tal remera de un club que no conocían o cómo es que de la noche a la mañana la exposición del voley haya crecido un 12 mil por ciento en una semana (publicaciones que no pasaban de los 200 retuits -en un caso mayor- hoy tienen más de 10.000 por el simple hecho del manga).

Otakus

En la actualidad, existe un término que hace referencia a la persona que tiene como pasatiempo favorito el animé o el manga. Este término es “Otaku” y se reconoce así al fanático/a a esta expresión artística japonesa, destaca la doctora Krystel Sánchez Alemán.

Sin embargo, existen quienes llevan su fanatismo a un extremo y se conocen con otro nombre “Hikikomoris”, cuyo significado en japonés es “encerrado” por lo que salen poco de sus casas y no mantienen tantas relaciones sociales. Esto por dedicar su tiempo al animé o manga y tener la sensación de no ser comprendidos por otros.

Esta etapa y el deseo de conocerse a sí mismxs realmente, les permite explorar sus posibilidades y en ocasiones llegando a percibir esta búsqueda como un aspecto que genera confusión sobre su propia identidad.

Por esta razón es que el animé puede tomar un papel protagónico en la vida del adolescente, ya que estas caricaturas y sus personajes muestran emociones y sentimientos de forma explícita y con los cuales se pueden sentir altamente identificados.

Así, dependiendo de las experiencias vividas, personalidades o carencias afectivas, lxs adolescentes se orientarán por los diferentes géneros de animé disponibles en el mercado. Dentro de los cuales destacan los siguientes:

• Shonen: que generalmente trata de un joven inmerso en un mundo de acción, aventura y combate (Haikyuu)
Seinen: más violento y con aires de terror psicológico o gore
Shojo: su base está en el romance y las relaciones sociales, orientado a la fantasía
Josei: romántico, pero más real y maduro que el shojo
Kodomuke: dejan enseñanzas morales.

Estos anteriormente descritos son los más populares dentro de lxs adolescentes, no obstante, existen otros géneros como el Ecchi que presenta imágenes sumamente eróticas.

Lxs adolescentes, a quienes les apasiona el animé, suelen involucrarse a profundidad con la trama, dedicando horas a estos e incluso incursionando en diferentes géneros para identificar el predilecto. Esto en muchos casos hace que los chicos se sientan tan atraídos e identificados, que participan de eventos cosplay, donde se sienten realmente acorde a lo que por dentro son.

El principal factor influyente en los adolescentes que les apasiona el animé es la expresión visual exagerada de emociones y sentimientos que son propios de la adolescencia y que en muchos casos, no son socialmente permitidos expresarlos de la manera en que desean o son desvalorizados por los adultos.

Este sábado 24 de septiembre, habrá un mega encuentro en el Estadio Único Diego Armando Maradona de la ciudad de La Plata. Y para quienes sean fanáticos, existe un lugar donde se pueden conseguir estos artículos: la Revistería (calle 8 entre 45 y 46).

Arigatō!

 

Análisis realizado por Sergio Pomares para Vóley 631 (2020).

Bibliografía

Papalini, V. (2006). Animé. La Crujía Ediciones, Buenos Aires, Argentina.

El fenómeno del manga. (2011). Disponible en https://www.wipo.int/wipo_magazine/es/2011/05/article_0003.html

vidArray

Por

También te puede interesar

Dejanos tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Más en:EDITORIAL