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“Ojalá pibe cuando seas grande, veas esta foto de tu viejo llevándote al cole así entendés todo”

‘Papá, ¿me llevás a tal lado?’. ‘Mamá, llego tarde, ¿me podés alcanzar?’. ¿Quién nunca hizo esas preguntas? ¿Quién nunca viajó abrazado sobre el asiento de atrás de la bici, aunque sea un poco incómodo? ¿Quién nunca quizás hasta insultó cuando la calle tenía adoquines pero era la única forma de llegar?

Historias. Historias de padre e hijo, de madre e hija, o como sea. Tu abuelo, tío, primo, madrastra o abuela. Ese gesto que en el momento no lo entendés, pensás que es algo más, normal. Hasta que crecés, lo ves reflejado en otras personas y te ponés a pensar. ‘Qué grande mi viejo’.

Dejando de lado la melancolía, que es imposible no ponerla en palabras al ver la imagen de este padre con su hijo, estaban a pocos minutos que cierren la puerta de la escuela y poder dejar al nene con otro día de aprendizajes. Y más que enseñanza para tantos que no ven lo que tienen frente a sus ojos.

Esta es la historia de Néstor, el pequeño Ciro, Amparo y Anabel, la hermana y la mamá, respectivamente. La historia del padre platense del año, de la familia del año.

La Plata, 7:42 AM

Todo comenzó “con una mañana como todas“. Así lo cuenta Anabel Verónica, una madre que empezaba el día como también Néstor, su pareja y Ciro, su hijo, que tenían que ir a la escuela.

El horario, tránsito, organizarse y tener todo listo. Actos de cada día, que entre despiertos o semidormidos, salen automáticamente. Sin embargo, el día dejaba de ser “una mañana como todas”. Además, era el 19 de noviembre, el día del aniversario de la ciudad.

“No arrancó el auto y no había plata para el remisse”. El panorama no ayudaba, y cada vez quedaba menos tiempo para que Ciro pueda entrar a la escuela. ¿Qué hacer?

Néstor es “de buena madera como se dice y siempre está ahí cuando lo necesitas y nunca, nunca baja lo brazos, como Anabel”. Así lo cuentan sus familiares y hasta amigos. Y por suerte, también tiene una bicicleta. “Así simple, sencillo y de muy buen corazón que es lo más importante”.

Tomó la bicicleta y se puso al nene al hombro, para llevarlo. Lo que nunca pensó fue que ese gesto, que cualquier padre o madre tendría para con sus hijos, se tornaría viral. Es que pese a que mucha gente lo vio, hubo un chico que capturó el momento.

“7.42 AM. Plaza Moreno, La Plata. Ojalá pibe cuando seas grande, veas esta foto de tu viejo llevándote al cole asi entendes todo”, publicó Franco, y con esas palabras sensibilizó a más de uno. Tanto, que le llegó a la propia familia a la cual se le paró el auto y solo quedaba la bici para viajar.

“¡Ahí esta él, llevándolo a la escuela!”, compartió, emocionada y orgullosa, la madre de Ciro. “¡Esto somos!”.

“Ciro es un afortunado en tener el papá que tiene y una madre hermosa”, se vislumbra entre los miles de comentarios que les dejaron en sus redes sociales.

Así, decenas de historias que vemos todos los días. O que desconocemos las historias por naturalizar o simplemente tomarlo como algo pasajero. Y no es romantizar, sino es poner en claro: estos niños son el futuro, y cada pibe tiene que estar en la escuela. Porque como decía el mensaje, “ojalá pibe cuando seas grande, veas esta foto de tu viejo llevándote al cole asi entendés todo”.

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