sábado 16 de noviembre de 2019 - Edición Nº606
Editor Platense » Salud y Jubilados » 4 mar 2019

Proyecciones y desafíos de los adultos mayores en América


Por:
Dr. Vicente Tedeschi, médico gerontólogo

La geriatría y la gerontología han planteado siempre el estudio del proceso del envejecimiento desde un enfoque multidisciplinario en el que influyen factores biológicos, sociales y comportamentales. El envejecimiento entendido como la última parte de la vida no tiene sentido si no se tienen en cuenta las circunstancias personales en las que so ha desarrollado el individuo, el entorno étnico y social al que pertenece y la época histórica que le ha tocado vivir.

 

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De la importancia del «prólogo» del envejecimiento a la hora de determinar la calidad de vida del individuo surge desde el campo de la epidemiología con toda claridad la idea de «factor de riesgo», en el que hábitos sociales de comportamiento, como fumar, y costumbres culinarias, como la ingesta de grasa animal, influyen de manera determinante en la presentación de enfermedades potencialmente invalidantes en períodos posteriores de la vida.

 

Desde una perspectiva histórica es completamente distinto haber vivido la etapa de desarrollo personal como individuo a principios de siglo que el haberlo hecho después de los años cincuenta, habiendo tina diferencia de esperanza de vida media al nacimiento de más de 25 años. Esto indica que los tutores sociales tienen un efecto limitante sobre el potencial genético individual en cuanto a longevidad considerada como la media de la de los individuos en un determinado ambiente. De aquí que el estudio de las circunstancias sociales constituye la base para planificar las reformas necesarias con el fin de mejorar las condiciones en las que se desarrolla el potencial genético de toda una colectividad.

 

Un tercer aspecto sociológico afecta el proceso de envejecimiento y se evidencia cuando se estudia dentro de una misma sociedad en una misma época histórica los parámetros de calidad de envejecimiento por niveles económicos y sociales.

 

Por último, es de destacar que los cambios que se introducen en las políticas sociales para mejorar la cantidad y la calidad de vida no son dictados por el avance de los conocimientos científicos, sino por decisiones políticas que reflejan el pensamiento y las necesidades sentidas por la sociedad donde se producen.

 

En el transcurso de los últimos 50 años ha tenido lugar aquí en América Latina una verdadera revolución en el campo de la Gerontología, y de las prestaciones para la vejez. Idéntica revolución se ha producido en el mundo entero, que se observa en el crecimiento inusitado en el número y en la calidad de los científicos y los profesionales interesados en la Gerontología, en las investigaciones realizadas y en la preocupación para establecer políticas y legislaciones referidas a la vejez.

Envejecimiento y ser viejo es un tema de importancia tanto personal como social. Cuando llega el momento, cada uno de nosotros se encuentra profundamente comprometido con los diferentes aspectos de su propio envejecimiento. También llega un punto en que cada sociedad organizada se preocupa por el envejecimiento de su población. Es cuando el Estado y la Sociedad deben tomar serias decisiones en relación al bienestar económico y social de sus adultos mayores.

 

En los últimos años los ancianos se habían convertido en los pioneros inconscientes de las fronteras del cambio social y tecnológico. Sobre ellos, en cierta manera, la sociedad experimentaba acerca de cómo resolver los problemas que presenta la vida prolongada. La formulación de políticas sociales “tentativas” que no cuentan con un marco legal apropiado, la enunciación de principios asistenciales básicos sin la transformación institucional a las necesidades de la época, la formulación de propuestas económicas sin considerar los recursos existentes, las propuestas de integración sin considerar la discriminación social del anciano (Edadismo) directa o indirectamente causada por las leyes actuales, la aplicación de medidas paliativas sin el conocimiento de la realidad en la que viven los adultos mayores, el nombramiento de autoridades nacionales, provinciales o municipales sin los conocimientos apropiados para ejercer su función y rodeados de inexpertos asesores políti­cos con escaso presupuesto invertido en aparatosos programas que no brindaban soluciones a los problemas de nuestros mayores, la presentación de proyectos de ley para los adultos mayores que desencadenaban controversias inútiles y prolongadas que obligaban a “cajonearlos”, la enunciación de proyectos faraónicos sin la participación de los propios interesados, nuestros adultos mayores, la formación de técnicos y profesionales en gerontología sin el aval científico para su formación y alejados de la realidad actual de nuestra América Latina, etc. etc.

 

Se afirma que, a escala mundial, el siglo XX ha sido de crecimiento para la población y que el siglo XXI será el de su envejecimiento (ver graficos 1, 2, 3). La era moderna se caracteriza no tanto por el aumento en el límite superior de la duración de la vida humana sino por un aumento en la proporción y el número de quiénes viven para acercarse a ese límite.

Ante esta realidad, la sociedad y las instituciones rectoras se enfrentan a la revolución de los servicios sociales; reto que impone la situación actual para mejorar la calidad de vida de este segmento poblacional en el planeta, con una concepción de integralidad y universalidad para el diseño armónico de las estrategias en el orden político, económico y social.

 

No está claro todavía el orden de importancia de las causas del envejecimiento demográfico no obstante, la disminución de la natalidad y la fecundidad es con mucho, la causa más importante; mientras que la disminución de la mortalidad aparece como un factor de envejecimiento o no, en dependencia de cuál es el grupo de edades donde se produce esta disminución. Las migraciones son el tercer factor que influye: los flujos migratorios tanto internos como externos pueden llevar a aumentar las proporciones de ancianos en una población determinada. Se ha planteado que demográficamente, las poblaciones tienen sólo 2 alternativas, crecer o envejecer; este axioma a pesar de su veracidad, debe ser considerado con cautela sobre todo en el mundo moderno, porque a pesar de que la gran mayoría de los países envejece, existe todavía un crecimiento considerable de la población sobre todo en los países en desarrollo. No obstante, los esfuerzos sostenidos por el control del crecimiento de la población, traen como consecuencia directa su envejecimiento.

 

ANCIANOS DEL TERCER MILENIO

 

Los ancianos del tercer milenio somos los actores conscientes de los cambios sociales y demográficos que se vienen produciendo en nuestras comunidades.

Los gerontólogos del Tercer Milenio somos los protagonistas de los cambios en las políticas para nuestros adultos mayores y los responsables de la formación de profesionales y técnicos capaces de afrontar los cambios y dar soluciones a concretas a los problemas que se les planteen.

 

Por lo tanto con respecto a los desafíos para los adultos mayores en America Latina tendremos grandes temas controversiales a discutir:

  1. La transición demográfica ha ocurrido muy rápidamente, lo que ha acentuado la dificultad de su manejo. Los programas de control de la natalidad, con la consiguiente disminución de la misma y la aplicación de mejoras sociales en algunos de los países, han permitido un envejecimiento poblacional que no se correlaciona con una mejoría espectacular de la situación socioeconómica de los mismos. Los adultos mayores que viven en América Latina y el Caribe deben sumar a la pérdida de la capacidad de adaptación que impone el envejecimiento y a las particularidades que las enfermedades  de la vejez conllevan, un medio ecológico y socioeconómico hostil al cual deberán adaptarse o morir. Por lo tanto, cuando los Estados deberán instrumentar políticas de control de sus pobla­ciones, de que manera las tendrán que instrumentar y que medidas deberán tomar para paliar los efectos del envejecimiento poblacional?
  2. El aumento de la longevidad, que se produce en el mundo, mas en los países desarrollados  no trae una mayor sobrevida de nuestros mayores. Las personas mayores cuentan con varias formas de ingreso al acogerse al retiro : 1) el sostén familiar, 2) los ahorros personales, 3) las pensiones subvencionadas por los empleadores, 4) los sistemas estatales de jubilación y 5) otras fuentes (las inversiones, las cooperativas, las iglesias, los sindicatos y las organizaciones no gubernamentales). Los gobiernos están reduciendo los gastos en pensiones estatales aumentando la edad jubilatoria, extendiendo la cantidad de aportes requeridos, limitando las jubilaciones anticipadas y reduciendo los beneficios. Las cajas jubilatorias ya se encuentran en problemas como afrontarán este aumento el aumento de jubilados y de años que los individuos van a cobrar?
  3. La repercusión del envejecimiento poblacional y las enfermedades que se le asocian sobre los sistemas de salud son evidentes. Los ancianos constituyen los mayores consumidores relativos y absolutos de servicios de salud y medicamentos. Además este aumento no sólo de la cantidad de ancianos sino del aumento de la cantidad de años que vivirán nos lleva irremediablemente a un aumento de los gastos de salud estatales dedicados al mantenimiento de esta fracción, muchas veces en detrimento de programas de prevención. Como harán nuestros hospitales para atenderlos, será necesario la creación de unidades de agudos, hospitales de día e internaciones domiciliarias para acortar los tiempos de internación, evitar las internaciones innecesarias o brindarles una asistencia especializada?
  4. La patología más frecuente en este grupo etáreo es el constituido por las enfermedades degenerativas, las enfermedades carenciales, las enfermedades metabólicas, las enfermedades de los sentidos, las enfermedades mentales, las caídas, las neoplasias, etc. Son todas enfermedades que pueden evolucionar hacia la cronicidad y tiene una presentación diferente que en los jóvenes, esto se debe a las características del terreno sobre el que asienta la enfermedad hace que las consecuencias de las mismas sean diferentes teniendo una repercusión física, social y funcional diferente. Es necesaria la atención de un equipo especializado para la atención de este grupo etáreo encabezada por un médico especializado en geriatría?
  5. El aumento galopante de la urbanización y de las migraciones internas (del campo a la ciudad) de las generaciones más jóvenes en busca de mejores condiciones de vida, empeoran el cuadro y hacen que cambien las estructuras tradicionales de la familia y sus posibilidades. El cuidado que ancestralmente brindaba la familia va siendo substituido por el estado u otras formas institucionales, pero sabemos positivamente que el mejor lugar para que vivan nuestros ancianos en el núcleo familiar, integrado a su familia y atendido por sus cuidadores naturales por lo tanto el Estado deberá tomar las medidas necesarias para que este cuidado pueda realizarse cambiando las leyes laborales, brin­dando ayuda económica creando instituciones diurnas, etc.?
  6. En nuestro país se han enunciado programas, modelos de asistencia, planes de atención integral y políticas sociales para nuestros adultos mayores pero casi ninguno ha pasado de los límites de los escritorios. Acaso será necesario ponerle un marco legal adecuado para que puedan instrumentarse?
  7. Las personas mayores de todo el mundo tienden a abandonar el mercado laboral a medida que envejecen. Varios factores influyen en el retiro temprano: la discriminación por la edad, la políticas públicas y privadas, los planes de seguridad social, el desempleo, las presiones impositivas, etc. Este retiro produce en el adulto mayor varias alteraciones como el desplazamiento social, la pérdida de expectativas, el aumento del tiempo libre, la disminución de sus ingresos, etc. que a la larga podrán afectar su salud. Será necesario cambiar las leyes jubilatorias y buscar nuevas fuentes laborales o de ocupación para nuestros adultos mayores?

 

GRAFICO 1.- EVOLUCION DE LA POBLACION Y COMPARACIÓN DE LA POBLACIÓN DE MAYORES DE 65 AÑOS Y MAYORES DE 80 AÑOS. EN EL MUNDO EN EL PERÍODO 1960 – 2020 EN MILLONES

 

 
 
 

AÑO

POB.

EN

MILLONES

 

 

AÑO 1960

 

AÑO 1980

 

AÑO 2000

 

AÑO 2020

PORCIENTO DE

AUMENTO

1960 -2020

TOTAL

3037

4432

6118

7813

157 %

65 AÑOS Y MÁS

165

296

403

649

293 %

80 AÑOS Y MÁS

20

35

60

102

410 %

 

 

GRAFICO 2.- Comparación de las proyecciones de la poblacion total Argentina  y por grupos de edad de más de 60, de más de 65 años y de más de 80 años años desde 1991 al 2050

 

Grupos de Edad

1991

2050

% de aumento

Total

32973784

54522335

165,35%

60 y más años

4284052

12733054

297,22%

65 y más años

2978395

9718043

326,29%

80 y más años

466457

24344767

521,97%

 

GRAFICO 3 .- CRECIMIENTO COMPARATIVO DE LA POBLACION TOTAL, DE 65 AÑOS Y MÁS Y DE 80 AÑOS Y MÁS EN LA PCIA. DE BUENOS AIRES (1990-2010) SEGÚN INDEC

 

AÑO

N° TOTAL DE HABITANTES

N° DE HABITANTES DE 65 Y MÁS AÑOS

N° DE HABITANTES DE 80 Y MÁS AÑOS

1990

12.571.714

1.157.769

165572

2000

14.214.701

1.458.763

247.265

2010

15.834.726

1.702.233

365.526

CRECIMIENTO PORCENTUAL 1990 -2010

26%

47%

121%

 

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