domingo 21 de abril de 2019 - Edición Nº397
Editor Platense » El Lobo y El Pincha » 5 feb 2019

DEBATE

Hernán Tifner justificó lo injustificable, pero eso no lo hace merecedor de que se le cuelgue el cartel de "machista violento"


Por:
Mauricio Bustos

El caso del volante mens sana Hernán Tifner sigue dando motivos para la discusión y provocó el debate interno en el Lobo, que decidió separar al jugador del plantel, aunque en la vuelta al trabajo el deportista se volviera a sumar a los trabajos con el primer equipo.

Si bien los ecos de la denuncia policial que le realizó su expareja, como se informara oportunamente (ver nota) no se aplacaron, el debate volvió a recobrar fuerzas en las últimas horas cuando Tifner fue entrevistado en Radio La Red y detalló su versión sobre los hechos: “Esto pasó en las vacaciones. Era de noche y me llamó un compañero mío a mi casa y me dijo que mi novia estaba en un lugar, que no sé si estaba con alguien o qué. Fui a ese lugar con mi amigo y vi algo que no me gustó. Me sentí como boludeado. Y sinceramente fui, y lo primero que se me vino a la cabeza fue agarrarme con el auto. Le rayé el auto, me fui para mi casa y quedó ahí. Eso fue todo”.

Pero no quedó todo ahí, como pensó el jugador, sino que ese fue el inicio de un cúmulo de situaciones que según Tifner terminaron enredando todas las cosas y provocándole un  dolor de cabeza no solo a él sino también a su familia y a Gimnasia, institución que lo contrató como profesional: “Después se dijeron un montón de cosas que nada que ver. Son cosas que me ponen mal a mí, a mi familia y al Club. Se dicen cosas que no fueron así. No intimidé a nadie, ni acosé a nadie. Fue solamente el auto y fin del tema. No te digo que no es una actitud violenta, pero no sé si lo considero violencia de género. Es un tema que no lo tenemos que debatir porque no lo sé. Admito y sé que le rayé el auto. Después le dije que había sido yo el del auto y estaba todo bien. Y de un día para el otro, me llama mi papá y me dice que estaba en la televisión”.

Justamente la idea de una denuncia por “violencia de género” es lo que puso al futbolista en el banquillo de los acusados ante el grueso de la sociedad y hasta se dejó trascender en distintos medios periodísticos que al profesional le podría llegar a costar su contrato laboral con Gimnasia.

En principio hay que ser bien claro en que la denuncia presentada por la expareja del deportista fue realizada en el Tribunal de Familia 1 a cargo de la fiscal Ana Medina y como prueba presentó un video en donde se ve al futbolista rayándole el auto que estaba estacionado en las calles 73 y 18. No hay hasta el momento otro tipo de denuncia que implique acoso, maltrato verbal o físico, o incluso que el rayón en el auto resultara parte de un acto intimidatorio, por tanto, hablar de “violencia de género” aparece un tanto apresurado y montado al debate que mantiene en ciernes a la sociedad en estos últimos tiempos.

“Habíamos arreglado una plata y después era otra. Primero era el abogado y franquicia, y después era plata, el abogado y franquicia. Y me sentía medio hostigado y no sabía bien qué hacer. No entendía bien el tema y me estaba intentando asesorar a ver qué pasaba. Hablé mucho con mi papá por la sensación de ese momento y porque dicen ‘violencia de género’. Admito mi error. Cometí un error y lo estoy aceptando. Lo considero así. Después se fijarán si es violencia de género o no”, aseguró Tifner, quien justificó un accionar reprochable desde todo punto de vista, pero que no lo convierte en un hombre violento por esa única acción que se denunció. De hecho, no es un delito que pueda llegarle a costar su libertad, y seguramente la justicia tendrá que determinar la pena que tendrá que cumplir y la reparación económica que se le impondrá.

A todo esto, el debate que se disparó en las redes, confundiendo hechos y sentencias, también se esparció en el “mundo Gimnasia”, en donde muchos son los que pidieron la cabeza del jugador por este accionar.

Y justamente, Gimnasia respondió rápido emitiendo un  comunicado (ver aparte), y tomando la determinación consensuada con el cuerpo técnico de no tener en cuenta al equipista para el plantel profesional hasta tanto no se aclare la situación o exista una denuncia puntual de violencia de género que le pueda permitir tomar otra determinación.

Hernán Tifner volvió a entrenar con sus compañeros por la sencilla razón de que por el convenios colectivos de trabajo, no hay ninguna causa que le permita al club impedir que el jugador se entrene con el resto de los profesionales, y de hacerlo estaría incurriendo en una falta grave contra el trabajador. Por tanto, por más que es lo que reclamen los hinchas y los socios imbuidos en un debate que por momentos descarrila por el propio tratamiento que se le da desde los medios, Tifner seguirá trabajando con sus compañeros, pero no será tenido en cuenta por Troglio para jugar en el primer equipo hasta tanto su situación se aclare definitivamente.

 

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