domingo 21 de abril de 2019 - Edición Nº397
Editor Platense » Salud y Jubilados » 3 feb 2019

¿Cuándo la internación geriátrica es una necesidad?


Por:
Dr. Vicente Tedeschi (*) y Prog. Guillermina Negro (*)

A partir del año 2000 aproximadamente el 14.9 % de nuestra población está incluida dentro del grupo etáreo que se inicia a partir de los 60 años de edad, más del 68% son mujeres, el 80% son sanos, muchos de ellos viven solos o con familias incontinentes, el 8% tiene algún grado de demencia y muchos tienen enfermedades crónicas con algún grado de invalidez. 

Estos cambios que se van produciendo en la estructura poblacional de nuestro país son tan aceleradas que no estamos preparados para afrontarlos, por lo tanto la seguridad social y el sistema de salud se trasforman en insuficientes para la atención de este grupo poblacional.

El aumento de la expectativa de vida y el envejecimiento poblacional ya no son solamente hechos demográficos, sino que representan un cambio social que acarrea innumerables problemas que deberemos resolver.

Estamos convencidos que el envejecimiento no es sólo un proceso físico, síquico y social, sino que se ha transformado en un proceso físico, síquico, social, político e institucional, que compromete a los argentinos actuales con los adultos mayores del presente y con los adultos mayores del futuro.

Dentro de los cambios que se producen en la población la necesidad de las internaciones en establecimientos geriátricos aumenta proporcionalmente con el mismo, pero ante esta realidad nos preguntamos: todas las internaciones de nuestros adultos mayores son necesarias? 

Para responder a esta pregunta deberemos tener en cuenta las siguientes premisas que serán fundamentales ante el análisis de situación que determinará la decisión y la necesidad de una internación:

De acuerdo a las estadísticas internacionales sólo el 5 % de todos los adultos mayores necesitan una internación en algún tipo de establecimiento o sea que necesitan estar institucionalizados en establecimientos de corta o larga estadía.

Los prejuicios para con los establecimientos geriátricos:
Un depósito de ancianos. 
Habitaciones antiguas atiborradas de ancianos hipermedicados. 
Personas con la mirada ausente sentadas frente a la mesa o a la TV. 
Un lugar lúgubre y cerrado con olores fuertes y desagradables. 
Un lugar de encierro o castigo.

Los prejuicios existen en la sociedad y también en nosotros. Uno de estos es que las personas deberían envejecer y terminar sus días en la casa familiar. Cuando esto no es posible, aparecen sentimientos de culpa, dolor y remordimiento. Hay sensaciones de abandono y desarraigo. Tenemos la sensación de estar fallándole a nuestros padres y a la vez tememos que nuestros hijos hagan lo mismo con nosotros. 

Debemos comprender que hay determinadas situaciones en las cuales es necesario tomar esta decisión en el menor tiempo posible para salvar la vida del paciente (es el caso de internaciones en establecimientos para la atención de pacientes con procesos agudos que pongan en peligro la vida del paciente, por ejemplo un infarto de miocardio) o para mejorar su nivel de vida (adultos mayores abandonados sin vivienda) o para salvaguardar su integridad física (adultos mayores con trastornos de la conducta importantes que le impidan vivir solos y que no tengan posibilidades económicas para contratar un cuidador o que tengan familias incontinentes) o para salvaguardar la integridad familiar (pacientes con procesos demenciales crónicos con o sin exacerbaciones agudas) o para salvaguardar a la sociedad (adultos con causas penales por agresión, robo, etc.) o para simplemente brindarles la atención especializada que la familia no les puede brindar (pacientes postrados o con enfermedades terminales que necesiten aparatología para continuar con vida). 
Al tomar la decisión de una internación geriátrica, por parte de la familia y del profesional actuante, es necesario establecer en que tipo de institución internarlo, para ello es necesario tener en cuenta lo siguiente:

Está claro que en el caso de enfermedades agudas que necesiten internación especializada habrá que internarlo en establecimientos especializados en la atención de adultos mayores, con una complejidad adecuada para la patología que presentan y de acuerdo a sus posibilidades de cobertura social (unidades de geriatría en hospitales, clínicas y/o sanatorios) 

En el caso de adultos mayores que necesiten una institucionalización porque no tienen vivienda o que tengan una familia incontinente habrá que seleccionar entre las muchas ofertas de establecimientos de larga estadía de tipo asilar o sea que son establecimientos para pacientes sanos que dan satisfacción a las necesidades básicas de alimentación, vivienda e higiene personal y desarrollan las funciones de promoción y protección de la salud. En estos casos también existe la posibilidad de una internación parcial o sea si la familia puede contenerlos en determinados momentos del día y en otros no está la posibilidad de los hogares de día que son establecimientos para individuos sanos que cumplen con la promoción, protección y rehabilitación de la salud durante parte del día.

También, cubriendo una necesidad en aumento, en algunos establecimientos, también se ofrece el servicio de pernocte únicamente, se puede internar al adulto mayor solo por esa noche y regresa a su núcleo familiar entre las 10:00-11:00 Hs de la mañana. Esto es una solución ya que el adulto va a estar atendido y observado profesionalmente durante todo ese tiempo, solucionando la calidad de vida de muchas familias que se veían privadas de realizar salidas sociales  o profesionales, ya que no saben con quien dejar al adulto que no puede quedar solo. 

Para pacientes que necesiten una rehabilitación ya sea física y/o psíquica por determinados períodos del día y que no se pueda realizar en el domicilio habrá que seleccionar un establecimiento que le brinde una atención diurna y permita luego de un período determinado que el paciente vuelva a su domicilio: son los denominados hospitales diurnos o centros de día.

Para los adultos que tengan enfermedades crónicas que necesiten atención especializada y que sus familias no los puedan atender o que no puedan valerse por si solos si viven solos o con una pareja existen los denominados hogares asistenciales que son instituciones que dan respuesta a necesidades en las áreas bio-psico-sociales a través de acciones de promoción, protección, recuperación y rehabilitación de la salud. Se dividen en dos grupos:

Para pacientes crónicos no psiquiátricos
Para pacientes crónicos psiquiátricos

Después de haber tomado la decisión en conjunto con el profesional actuante en que tipo de establecimiento debemos internar a nuestro familiar deberemos seleccionar el establecimiento de acuerdo a las siguientes premisas:
Establecimiento habilitado por las autoridades correspondientes (Ministerio de Salud y Municipalidad)
Ubicación geográfica. Tendemos a pensar que la selección del hogar se basará en ubicar el más cercano a nuestro domicilio, y si bien esto es importante para nosotros (como familia), muchas veces no es lo mejor para nuestro familiar.

Establecimiento que brinde la satisfacción de las necesidades que nos llevaron a la decisión de la internación con la dirección médica de un profesional especializado en la atención de adultos mayores.

Establecimiento que tenga profesionales especializados y personal especializado para la asistencia integral del paciente que vamos a internar (atención médica, de enfermería, de rehabilitación, de educación física, de recreación y ocupación del tiempo libre) y que proponga una integración del individuo a internar con otras personas de su edad y con su familia tratando de evitar el aislamiento.

Establecimiento que esté dentro de las posibilidades económicas del paciente, su familia y/o de la cobertura social que tenga el individuo, siempre teniendo en cuenta las anteriores premisas.

Establecimiento que nos permita una evaluación del funcionamiento de la institución con respecto a la atención del paciente a través del tiempo de internación. Con horarios de visita amplios y elásticos sin perturbar el funcionamiento del mismo.

Establecimiento que nos permita la atención médica por el médico de la familia o médico de cabecera del paciente si así lo requiriera. 

Establecimiento que permita una asistencia espiritual del internado de acuerdo a sus creencias religiosas.

(*) Médico Geriatra

(**) Prof. en Educación Física UNLP. 
 

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