miércoles 08 de abril de 2020 - Edición Nº750
Editor Platense » La Región » 29 ene 2019

Caso Gissella: relatos contradictorios hacen ruido a la fiscalía

La declaración de la esposa de Campos, quien a su vez era pareja de la odontóloga hallada muerta, trajo nuevos elementos a la investigación. ¿Hubo un cómplice?


Por:
Nicolás Fábrega

A la vez que la policía bonaerense ya confirmó que el cuerpo encontrado en el camino negro que une Villa Elisa y Punta Lara es el de Gissella -tal como informó en primicia este diario digital de La Plata- la investigación sigue su curso también dentro de los pasillos de Tribunales.

En las últimas horas declaró ante la fiscal del caso, Ana Medina, la esposa del principal sospechoso (a su vez pareja de Gissella, Abel Casemiro Campos, que se suicidó el 20 del corriente de un disparo en la cabeza), Cecilia Carmen Bonazza.

Admitió que estuvieron juntos los días posteriores a la desaparición, del jueves al domingo, pero lo más importante de su testimonio radica en una serie de elementos de la que aún nadie sabía nada. Por un lado, admitió que su marido mantenía otras relaciones paralelas, aunque admitió no conocer a Solis Calle, a la que, según dijo, ni siquiera escuchó nombrar. Lo extraño del caso es que otros testigos piensan lo contrario. De hecho, afirmaron que una vez Campos se olvidó el celular en casa de la odontóloga, Bonazza lo llamó y quien atendió fue nada menos que Gissella, comunicación que se extendió por algunos minutos. Esa contradicción (u omisión en el relato) hizo ruido en la fiscalía y de pronto ya no suena tan inverosímil como hace días pensar en la teoría de un ataque en conjunto: dicho en otras palabras, que el hombre, veterano de Malvinas, haya actuado con un cómplice. Sin embargo, todavía no hay pistas firmes en ese sentido y no hay nada contra Cecilia.

Otro punto en el que los especialistas hicieron hincapié fue que la mujer detalló que el domingo llevó a Campos desde la casa que comparten junto a uno de sus dos hijos en Lobería hasta la de los padres de él de City Bell, y en el trayecto el hombre se quejó de unos dolores  en el pecho. “Le dije de llevarlo al médico pero se negó y me pidió que me quedara tranquila, que el lunes iría por su cuenta a la clínica Favaloro. Después me pidió una lapicera y un papel y me anotó las claves de la tarjeta del Banco Provincia y la de la Anses y el IPS. Le dije que me estaba asustando pero me respondió que era solo por si lo dejaban internado”. ¿Ya sabía entonces Campos que iba a tomar la drástica decisión de quitarse la vida, y por eso le dejó esos datos a su esposa?  

Lo que tal vez ella no supiera es que él había retirado de una cuenta los 60 mil pesos que recibió por un crédito del Banco Provincia, dinero que le dio a Gissella para ayudarle a montar su propio consultorio en su casa el día antes de la discusión que originó la desaparición.

NOTICIAS RELACIONADAS

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO:

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias