lunes 18 de marzo de 2019 - Edición Nº363
Editor Platense » Policiales » 27 dic 2018

"No me mató de casualidad", dijo un guardavidas de Montego sobre un tremendo ataque que sufrió en el vestuario

Ignacio Raúl Piaggio habló con el Editor Platense acerca de una brutal golpiza -denunció en la Comisaría 4ta- que le propinó un profesor de Educación Física de la UNLP


Nacho Piaggio es nadador federado y forma parte del equipo ADN del reconocido gimnasio Montego de 29 y 39, también se desempeña como guardavidas en ese complejo de La Loma. Hace un año había sido protagonista de un episodio que fue aclarado y que al día de hoy considera "disparatado" por el motivo de lo que se lo acusa:

"Un papá vino a culparme de que había hecho alguna maniobra en la pileta y que eso causó que hundiera a su hija de 12 años, pero yo en ese momento dije que eso no era verdad, que era un verdadero disparate, la verdad no entendía mucho de qué se me acusaba y por qué, pero pasó...", comenzó contando a este diario digital el joven de 24 años. 

Lo que nunca esperó Nacho que concurre a Montego desde el año 2011 a nadar libre y ahora a trabajar como guardavidas es que por ese episodio ese padre haya tomando "venganza" a punto tal que "casi me mata, soy asmático y después de meterme dos trompadas y un cabezazo a lo tucumano me comenzó a asfixiar hasta dejarme sin aire casi insconsciente. Tuve un Dios aparte porque aflojó y me dijo: ´Esto tiene que ser un pacto de honor, lo que pasó acá lo sabemos vos y yo..."

El caso sucedió el viernes 21 de diciembre a la noche casi sobre las 23 hs cuando cierra la pileta en la que Nacho trabaja de guardavidas. Según relató, en ese momento estaba sólo este hombre de 56 años -quien "además de ser un profesor muy conocido en la Facultad de Humanidades y en la Escuela Italiana tiene conocimientos de boxeo, arte marciales o algo que tenga que ver con algún deportes de golpes", afirmó Nacho- con su hija, una señora mayor que llegó casi sobre el cierre de la jornada y en todo el predio apenas tres personas más.

"Cuando fui al vestuario entró y me dijo que hacía mucho tiempo estaba esperando el momento de estar así, sólo conmigo, y entonces se me acercó me puso una trompada, dos cabezazos y luego empezó a asfixiarme. La señora y su hija permanecían en la pileta y las demás personas estaban en otros lugares del predio. En un momento estaba casi insconsciente y se me aflojaron los brazos y por suerte me soltó. Cuando salí del vestuario estaban mis compañeros que son quienes me vieron a la miseria después de este ataque increible que sufrí. Ahora estoy asustrado, evidentemente el tipo es capaz de cualquier cosa. Por eso hice una denuncia policial para que investiguen este hecho", expresó Nacho.

"Alguien que espera un año hasta encontrarme sólo para golpearme y casi matarme por algo que nunca ocurrió evidentemente no es común o normal. Espero que la Policía investigue el caso y se haga Justicia. Yo al día de hoy sigo conmocionado, la gente que me conoce sabe que soy incapaz de hacer algo de lo que esta persona me acusa", concluyó.

Así le quedó la cara a Nacho después de la golpiza que denuncia y que le propinaron en el vestuario de Montego

 

 

 

 

 

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