miércoles 12 de agosto de 2020 - Edición Nº876
Editor Platense » Salud y Jubilados » 16 sep 2018

La actividad física es, sin dudas, el remedio mas eficaz contra la menopausia


Por:
Guillermina Negro, profesora de Educación Física (*)

La menopausia  marca un antes y un después en la vida de la mujer; es como lo fue en su momento atravesar la menarca, un periodo de cambio con diferentes implicancias y variables tanto desde el punto de vista físico como psicológico que se dan cuando una mujer llega a los 40 o 50 años de edad aproximadamente. Es un proceso largo, progresivo y paulatino caracterizado por el cese de la menstruación, o sea, de la función reproductiva debido a la disminución de la función ovárica. Los niveles de estrógeno y progesterona disminuyen significativamente, estas hormonas son muy importantes para mantener la salud de la mujer, el estrógeno, por ejemplo, ayuda a la buena salud de los huesos y a mantener un buen nivel de colesterol en sangre.

Los principales síntomas de la menopausia son: 1- Sofocones. 2- Dolores articulares. 3- Sequedad vaginal. 4- Disminución de la libido. 5- Sudores nocturnos. 6- Aumento de peso, ansiedad, insomnio continuado, cambios de humor, flacidez en la piel. 7- Estrés, irritabilidad, fatiga, sequedad ocular, perdidas de orina, perdidas de memoria a corto plazo. 8- Perdida de la autoestima, depresión, tristeza, temor al futuro, angustia e inseguridad.

Beneficios del ejercicio físico en la menopausia: 1- Ayuda a mantener un peso adecuado y saludable. 2- Reduce los episodios de sofocones y sudoración. 3- Ayuda a prevenir y frenar la osteoporosis, como así también fortalece el sistema músculo esquelético. 4- Ayuda a favorecer el sistema cardiovascular y el sistema circulatorio (previniendo de enfermedades de dicha índole). 5- Ayuda a mejorar la capacidad pulmonar. 6- Aumenta las endorfinas e influye positivamente sobre el estado de ánimo (eleva el autoestima y por ende, mejora el animo). 7- Contribuye a conciliar mejor el sueño. 8- Disminuye la perdida de calcio. 9- Mejora la coordinación, el equilibrio, la movilidad física y mantiene la elasticidad de los músculos.

1- Ayuda a mantener un peso adecuado y saludable. En esta etapa se gana peso porque se acumula grasa y se produce un cambio en la redistribución de la misma, que se fija especialmente en la zona abdominal. La actividad física regular acompañada de una buena alimentación (equilibrada), puede ser suficiente para mantener el peso ideal, e incluso, para poder bajar de peso.

2- Reduce los episodios de sofocones y sudoración. Durante la menopausia se producen una serie de desequilibrios hormonales que afectan el cuerpo de la mujer, estos cambios en la producción de hormonas afectan el funcionamiento de hipotálamo (que se encarga de la regulación de la temperatura corporal), debido a estos se producen episodios de sofocos acompañados de sudores, seguidos a su vez, por escalofríos. Aparecen sin previo aviso pero con mayor frecuencia en la noche, tienen una duración de cuatro a diez minutos y van acompañados de la aceleración del corazón y del sistema respiratorio.

3- Ayuda a prevenir y frenar la osteoporosis, como así también a fortalecer el sistema músculo esquelético. Las posibilidades de desarrollar osteoporosis son considerablemente mas altas debido a que la perdida de masa ósea se acentúa durante la menopausia como consecuencia de la reducción de los niveles de estrógenos (una hormona que es fundamental para la fijación del calcio), afortunadamente gracias a la intervención de un programa de actividad física regular y constante se produce un aumento en la masa ósea, se reduce en forma considerable el riesgo de fracturas, se contribuye al incremento de la masa muscular y se favorece la salud de los huesos.

4- Ayuda a favorecer el sistema cardiovascular y el sistema circulatorio (previniendo enfermedades de dicha índole). Mediante la actividad física se mejora la circulación sanguínea y el retorno venoso, se reduce la tensión arterial, y se incrementan los niveles de colesterol HDL (colesterol bueno) al tiempo que se reduce el nivel de colesterol LDL (colesterol malo). Todo esto incide en un menor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares como lo son la hipertensión arterial, el ictus (perdida temporaria del conocimiento) o el infarto de miocardio.

5- Ayuda a mejorar la capacidad pulmonar. Con el aumento de la capacidad pulmonar, los órganos del cuerpo reciben mayor oxigenación y sus funciones se optimizan. La actividad física junto a una buena y adecuada hidratación mejora el aspecto de la piel, facilita la movilidad intestinal y reduce la resistencia a la insulina.

6- Aumenta las endorfinas e influye positivamente sobre el estado de ánimo (eleva el autoestima y por ende, mejora el animo). Mediante la practica de actividad física se liberan endorfinas, que son unas hormonas que segrega el cerebro de manera natural, y que producen sensación de alegría, placer y bienestar; disminuyendo así los riesgos de padecer depresión, trastornos de la ansiedad, estrés, irritabilidad y disminución de la libido.

7- Contribuye a conciliar mejor el sueño. La actividad física incrementa la producción de melatonina, (una hormona implicada en la regulación de los patrones de sueño-vigilia). No obstante, no se recomienda realizar ejercicio poco antes de recostarse porque podría dificultar el sueño, es mejor hacerlo por la mañana, o bien al menos, dos o tres horas antes de acostarse.

8- Disminuye la perdida de calcio. El calcio es el mineral más abundante del cuerpo, forma la estructura de los huesos y los dientes, también se requiere para la transmisión del impulso nervioso, la regulación de los latidos del corazón y la correcta contracción de los músculos para mantener el tono muscular. Los alimentos ricos en calcio son por ejemplo, la leche, el yogur, el queso, las sardinas en conserva, las almendras, los garbanzos, los pistachos y la acelga, entre otros.

9- Mejora la coordinación, el equilibrio, la movilidad física y mantiene la elasticidad de los músculos. El ejercicio aumenta la capacidad de coordinación, los reflejos y la agilidad; lo que incide en forma favorable en la prevención de caídas, como así también en la mejora del rendimiento físico.

Para poder llevar una menopausia saludable es importante mantenerse físicamente activos y alimentarse bien, de esta manera, la transición será más llevadera y mejoraremos nuestra salud y bienestar. Tanto el ejercicio físico como la administración de un fármaco, deberán ser dosificados en relación a las condiciones de cada mujer en particular y de acuerdo a los fines para los cuales se prescriben. Si tenemos en cuenta que hoy en día, la expectativa de vida de la mujer alcanza aproximadamente los 80 años de edad deduciremos entones que un tercio de su vida se sucede en este estado posmenopáusico, lo cual no es un dato irrelevante, por lo tanto, el ejercicio físico deberá ser indicado con la misma convicción con la que se indica un fármaco.

(*) Profesora en Educación Física UNLP (Universidad Nacional de la Plata). Miembro de AGA (Asociación Gerontológica Argentina). Directora/Profesora del Gimnasio para mayores de 50 años de la ciudad de La Plata.

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