martes 27 de octubre de 2020 - Edición Nº952
Editor Platense » Espectáculos y Moda » 30 sep 2020

Generalizadas muestras de dolor

Quino: el dibujante que marcó la vida de los argentinos

Pese a ser uno de los países con más y mejores historietistas del mundo, nadie logró esa comunión con varias generaciones como hizo Joaquín Lavado y en especial su imprescindible Mafalda


La muerte de Joaquín Salvador Lavado Tejón, conocido popularmente como Quino, golpeó fuerte a los argentinos y tiñó a las redes sociales de luto. Y claro que esta reacción era la más esperable, porque con las tiras de Mafalda, el dibujante marcó la vida de varias generaciones tanto en nuestro país como en el resto del mundo.

Esta nena de seis años, de pelo enmarañado, preguntona y rebelde surgió en 1964, cuando tras varios trabajos destacados, Quino fue convocado por la marca de electrodomésticos “Mansfield” para crear una campaña de publicidad encubierta con una protagonista que tuviera un nombre con M.

Aunque la campaña nunca se llevó a cabo, Mafalda se publicó por primera vez el 29 de septiembre de 1964 y junto a grandes personajes como Guille, Susanita, Manolito, Miguelito y Libertad, rápidamente se ganaron el corazón de sus lectores por sus cuestionamientos frente a las injusticias, las imposiciones de la sociedad y lo que pasaba en el mundo y convirtió a Quino en el humorista gráfico más influyente de la Argentina.

Así fue como Lavado recibió el reconocimiento con el que soñaba cuando era chico en su Guaymallén natal y fantaseaba con vivir de su arte. Pero tras casi diez años de dibujar a Mafalda y con sus tiras recorriendo el mundo, decidió darle un cierre a su personaje más entrañable, argumentando que ya no tenía más ideas.

Pasaron más de 45 años desde la última publicación de Mafalda. Sin embargo, Quino logró que su obra perdure en el tiempo y que hasta el día de hoy sus planteos se mantengan vigentes.

Por su talento, su humildad y el cariño que siempre despertó en sus seguidores, Joaquín Salvador Lavado Tejón dejó un huella enorme en el corazón de cada uno de sus lectores.

Mafalda, el personaje más emblemático de Quino,  se convirtió en una referencia de la memoria social y política de la Argentina se publicó por primera vez el 29 de septiembre de 1964 y logró interpelar a niños y adultos con irreverencia y elocuencia en la lucha contra la injusticia, la hipocresía y la discriminación.

En esa publicación en la Revista Primera Plana, introdujo en la historia a ese personaje popular que fue la niña eterna que habló 40 idiomas y se ubicó en la vereda opuesta al capitalismo.

Cuestionadora, rebelde y anticapitalista, Mafalda marcó un recorrido que incluyó las páginas del diario El Mundo y del seminario Siete Días pero su polisemia no estaba sola, estaba acompañada por sus amigos Manolito, Felipe, Susanita, Miguelito y Libertad.

Su familia estaba compuesta por su madre (Raquel), una ama de casa con un pasado como pianista, un padre que trabajaba en una oficina e intentaba responder a los planteos de hija mayor y Guille, el hermano más chico al que le gustaba la sopa y amaba a Brigitte Bardot.

Así como amaba a Los Beatles, defendía la democracia, los derechos de los niños y la paz, Mafalda denostaba la sopa, las armas y la guerra y era la contracara de Susanita, esa niña que soñaba con casarse, tener hijos y no estaba dispuesta a incomodarse ni a cuestionar las reglas del mundo en el que vivía.

En esa tira que cuestionaba totalitarismos y mandatos familiares, sexistas y generacionales también estaba Manolito, el amigo comerciante que se rodeaba de la caja registradora, los balances, discutía con Susanita y odiaba a Los Beatles, los hippies y los descuentos y Felipe, el que no quería ir a la escuela, no quería levantarse temprano y amaba los crucigramas y en secreto a Muriel.

Además estaba Libertad, la niña que reivindicaba las revoluciones, la cultura y funcionaba como aliada de Mafalda en sus cuestionamientos, y Miguelito, ese amante del jazz y los discursos abstractos que se pensaba siempre en primer plano.

Sobre Felipe, Quino contó que estaba inspirado en su amigo Jorge Timossi, el periodista argentino fundador de la agencia cubana Prensa Latina y un incondicional de la revolución de Fidel Castro quien dijo haber recibido por primera vez una tira de Mafalda estando en Argelia y pensar que ahí había "algo familiar".

También se supo que Guille, uno de los últimos personajes que Quino sumó a su icónica historieta, estaba inspirado en su sobrino Guillermo Lavado, hijo de su hermano César y flautista y músico integrante de la Orquesta Sinfónica Nacional.

 

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO:

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias

VIDEOS