viernes 25 de septiembre de 2020 - Edición Nº920
Editor Platense » Nacionales » 22 ago 2020

Se tensa la pulseada

Desde el Frente de Todos rechazaron las críticas a la Reforma Judicial

Luego de ser aprobada en comisiones, quedó en condiciones de ser tratada la semana entrante por el Senado. Pero la oposición la rechaza de plano y ponen la lupa en un artículo "que cercena la libertad de expresión", argumentan


El Frente de Todos rechazó este viernes las críticas de la oposición a las modificaciones efectuadas al proyecto de ley que crea un nuevo fuero Penal federal en la ciudad de Buenos Aires y suma cámaras de apelaciones en las provincias y aseguró estar en condiciones de aprobar la propuesta la semana próxima en el Senado para luego girarla a la Cámara de Diputados.

Senadores del oficialismo y de la oposición volvieron a discrepar sobre la oportunidad de aprobar una reforma como la propuesta por el Gobierno en medio de la pandemia de coronavirus, horas después de que el Frente de Todos difundiera el dictamen de mayoría suscripto por 19 miembros de la bancada que conduce José Mayans.

La inclusión del rol de los medios de comunicación en un artículo referido a la obligación que tendrán los jueces de denunciar presiones de "poderes políticos, empresarios y mediáticos" desató acusaciones cruzadas entre legisladores de ambos espacios.

El presidente de la comisión de Justicia y Asuntos Penales, Oscar Parrilli, y le secretaria Asuntos Jurídicos del Senado, Graciana Peñafort, rechazaron que, con este agregado, se intente cercenar la libertad de prensa y explicaron que, en cambio, lo que se busca "es dar una herramienta de resguardo a los jueces".

Desde Juntos por el Cambio, el senador Martín Lousteau y el jefe de los diputados, Mario Negri, afirmaron que el dictamen constituye "un asalto al Poder Judicial" y "un ataque a la libertad de expresión" y evaluaron que "si un juez federal que tiene que perseguir la corrupción y el narcotráfico no puede tolerar lo que dice un medio, no puede ser juez".

Además, volvieron a reclamar al presidente Alberto Fernández que "retire" el proyecto.

La iniciativa del Poder Ejecutivo recibió dictamen en el Senado tras cinco audiencias de debate en las que expusieron 50 juristas, constitucionalistas y representantes de abogados, jueces y fiscales, la mayoría de los cuales coincidió con la necesidad de una reforma judicial aunque disintieron sobre el momento oportuno para concretarla.

El Gobierno envió el proyecto de reforma el 30 de julio último y en el Senado se introdujeron cambios esta semana luego de escuchar las sugerencias de los expertos convocados por ambas bancadas.

De acuerdo a fuentes oficiales, entre las modificaciones incluidas se decidió, por ejemplo, no unificar el fuero Civil y Comercial Federal con el Contencioso Administrativo Federal con asiento en la Ciudad de Buenos Aires ante las sugerencias de los expertos sobre su poca practicidad.

Para resolver los conflictos de competencia (que generan muchos atrasos en las decisiones judiciales) se creará un tribunal de resolución de conflictos de competencia con plazos establecidos, explicaron las fuentes consultadas.

Los senadores mejoraron, además, el aspecto vinculado a la transparencia de los sorteos al agregar la regla de que deben ser grabados a través de medios técnicos bajo apercibimiento de nulidad y en cuanto a la selección de candidatos "se mantendrá en los concursos de selección el examen escrito, manteniendo el anonimato, además de las audiencias públicas".

Respecto a la creación de juzgados, fuentes oficiales explicaron que se "crean juzgados federales de primera instancia con asiento en las provincias y se crean nuevas cámaras de apelaciones, defensorías oficiales y cargos de fiscales", algo reclamado por los gobernadores y durante las audiencias.

La presidenta de la comisión de Asuntos Constitucionales, María de los Angeles Sacnún, dijo que "el proyecto de reforma judicial tiende a cumplir con la promesa electoral del Presidente, no llegó cerrado al Senado sino que arribó para que pudiera ser discutido e introducirle aquellas modificaciones que fortalecieran a la Justicia Federal en todas nuestras provincias".

En este punto, la vicepresidenta de la comisión de Asuntos Constitucionales, la senadora de PRO Laura Rodríguez Machado, cuestionó que se haya "duplicado" la cantidad de cargos que se crearán (de 324 indicados en el proyecto original a 635 en el dictamen finalmente firmado) con la consecuente "duplicación presupuestaria que implica".

En la iniciativa del Ejecutivo modificada por el Senado, se atendió, además, el planteo de los organismos de derechos humanos, por lo que las secretarías con competencia específica en este tema conservarán esta atribución, con su personal asignado, bregando para que "haya rápida respuesta".

El dictamen de mayoría lleva la firma de 19 senadores de ese espacio y no cuenta con ninguna firma del interbloque de Juntos por el Cambio, que adelantó su voto en contra por considerar que busca "licuar el poder de los jueces de Comodoro Py" y que "carece de consensos".

El texto fue firmado por Sacnún, Parrilli, Anabel Fernández Sagasti, Martín Doñate, Carlos Espinola, Ana Almirón, Nancy González, Mariano Recalde, Sergio Leavy, Guillermo Snopek, Daniel Lovera, Juan Pais, Dalmacio Mera, Claudia Ledesma, Gerardo Montenegro, Edgardo Kueider, José Neder, Antonio Rodas y Silvia Sapag.

Referentes de la coalición opositora de Juntos por el Cambio reiteraron sus cuestionamientos al proyecto de reforma judicial cuyo tratamiento avanza en el Senado y advirtieron, en particular, sobre uno de los artículos de la iniciativa, al que consideraron como "un ataque a la libertad de expresión".

El presidente del interbloque de diputados nacionales de Juntos por el Cambio, Mario Negri, aseguró que el proyecto que tuvo dictamen emitido el miércoles en el Senado constituye "un asalto al Poder Judicial y un ataque a la libertad de expresión", y sostuvo que "no es una reforma judicial, es una disputa con Comodoro Py".

"El dictamen del Senado es un asalto al Poder Judicial y un ataque a la libertad de expresión. Esto no es una Reforma Judicial, es una disputa con Comodoro Py, ya que allí se resuelven las causas de corrupción", reiteró Negri.

En uno de los artículos modificados, la oposición cuestionó la inclusión de la palabra "mediáticos" en el inciso que menciona la obligación de comunicar al Consejo de la Magistratura "cualquier intento de influencia en sus decisiones por parte de poderes políticos, económicos o mediáticos" por considerar que constituyen "una medida contra la libertad de prensa".

Para Negri, "una reforma de un poder de esta magnitud requiere un consenso y no ser resultado de un capricho", y dijo que espera que el Presidente "así como ocurrió con (la empresa) Vicentin, donde escuchó un mensaje y retiró el decreto, retirara ésto y empezara de nuevo".

"Todo el proyecto de reforma judicial del kirchnerismo es espurio, pero quizás lo más llamativo es la posición en la que dejan al periodismo: licuar la libertad de expresión para sentar a los periodistas en el banquillo de los acusados. Jueces denunciando periodistas. ¿Clarito, no?", sostuvo la titular del PRO, Patricia Bullrich, en su cuenta de Twitter.

En ese sentido, la diputada radical Karina Banfi afirmó: "¿Se preguntan de qué manera puede este artículo del dictamen afectar la libertad de expresión? ¿Cómo sería el mecanismo de presión? No lo explican. Entonces una noticia lo puede ser. Escribís una nota sobre un juez y tenés denuncias en tu contra. Debemos evitar la autocensura”.

Por su parte, el vicepresidente de la Comisión de Seguridad Interior, Alvaro De Lamadrid, expresó que “el Gobierno viola la Constitución Nacional y avanza en su plan de reforma judicial y ataque a la prensa y la libertad de expresión, a jueces, dirigentes opositores y ciudadanos".

Para el diputado nacional Luis Petri, a través del proyecto se “ata de manos a la Justicia y a todos los que intenten exponer a los jueces del poder".

En cambio, el senador oficialista Oscar Parrilli dijo hoy que la oposición de Juntos por el Cambio al proyecto de reforma judicial se debe a que "quieren impunidad para Mauricio Macri y sus funcionarios, y que los juzguen jueces amigos".

Además, el legislador afirmó que en el dictamen de la iniciativa "no hay ningún artículo contra la libertad de expresión". En diálogo con El Destape, Parrilli aseveró que con la reforma judicial se están "atacando por todos lados las irregularidades que el macrismo hizo durante su gestión para presionar a jueces, y la oposición al proyecto es porque quieren impunidad para Macri y sus funcionarios".

En tanto, dijo que con la cláusula del artículo 72 inciso E -incluida en el proyecto- los medios de comunicación "saltaron como leche hervida, pero obviamente no hay ninguna limitación y nada que ver con la libertad de expresión". "Lo que les molesta es que se diga y que la sociedad tenga presente que existen presiones de los medios de comunicación, que responden también a interese políticos y económicos", dijo el senador.

"Lo único que estamos haciendo es poner en evidencia eso, y obviamente eso es lo que les duele, que se hable, porque quieren impunidad y que naturalicemos estas conductas", como por ejemplo -dijo- "amenazar a los jueces con mandarlos a hacer escraches a sus casas o que escrachen a sus hijos".

"La reforma judicial tiene muchas otras cosas, pero esta oposición tan cerrada por parte del macrismo y estos medios de comunicación tiene que ver con que con esta ley estamos terminando con la impunidad a futuro del macrismo”

Parrilli dijo que, dentro de Juntos por el Cambio, "algunos por disciplina partidaria y verticalismo, tienen que aceptar lo que les dice Macri desde una reposera desde la Costa Azul" y agregó que, no obstante ello, está "convencido de que están muy de acuerdo con la reforma". "Se pueden objetar algunos puntos, pero aquellos senadores que realmente quieren una justicia independiente y que todos seamos juzgados con la misma vara están de acuerdo", agregó el senador.

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO:

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias

VIDEOS