viernes 18 de septiembre de 2020 - Edición Nº913
Editor Platense » Nacionales » 12 ago 2020

Sigue el análisis

La ministra Gómez Alcorta elogió en el Congreso la reforma judicial

Por su parte, el presidente Alberto Fernández consideró insólito que la oposición se niegue a debatir el proyecto, mientras que está abierto a hacer cambios en la iniciativa en el Parlamento


El proyecto de Ley de Reforma Judicial que el Poder Ejecutivo envió al Senado de la Nación fue analizado en un plenario de las Comisiones de Asuntos Constitucionales y de Justicia y Asuntos Penales, donde se presentaron de manera remota la ministra de las Mujeres, Género y Diversidad de la Nación, Elizabeth Gómez Alcorta; y la Defensora General de la Nación, Stella Maris Martínez. Además, una decena de invitados expresaron su apoyo y sus reparos a la iniciativa, que continuará siendo debatida en comisión durante los próximos días.

En medio del rechazo de la oposición al proyecto, el presidente Alberto Fernández dijo que le parece "insólito" que la oposición no quiera tratar el proyecto de reforma judicial en el Congreso y sostuvo que forma "parte de la discusión hipócrita de la Argentina", en declaraciones radiales en las que dejó claro que el proyecto enviado al Congreso siempre puede ser "mejorable" y "perfectible".

Por su parte, la ministra Gómez Alcorta, en su intervención ante los senadores, ponderó el proyecto de Reforma Judicial porque incluye dos artículos en los que se tiene en cuenta el acceso igualitario a la justicia. "Cualquier mecanismo que promueva la participación, como cuotas o la paridad en el equilibrio de los géneros, son acciones muy positivas", afirmó Gómez Alcorta.

La funcionaria mencionó que en el proyecto enviado por el gobierno de Fernández "hay cuestiones de género centrales" y mencionó el artículo 16 de la norma "que establece que el Consejo de la Magistratura procederá a elegir las listas teniendo en cuenta y respetando la diversidad de géneros".

Por su parte, la Defensora General de la Nación, Stella Maris Martínez, afirmó que la iniciativa "debe hacerse" ya que "es necesaria y muy urgente", pero consideró que "la ley tal como está planteada "tiene algunos problemas", ya que remite a "un modelo antiguo".

En la tercera audiencia de debate, Martínez sostuvo ante los senadores que sería conveniente "introducir modificaciones". "Se crea una cantidad muy grande de juzgados (en el fuero federal) 46 juzgados y 45 fiscales y sólo 12 defensorías", señaló y opinó que "con ese déficit no se puede funcionar".

En tanto, el presidente de la Asociación de Fiscales y Funcionarios del Ministerio Público Fiscal de la Nación (Affun) y fiscal Criminal y Correccional Federal de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Carlos Rívolo, cuestionó que siga sin aplicarse el sistema acusatorio.

"El proyecto ingresado arroja comparativamente para la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y para la Provincia de Buenos Aires una cantidad desequilibrada de fiscalías. Para la Ciudad, con 3,8 millones de habitantes, tendríamos 46 juzgados y 35 fiscalías. Para la Provincia,en el Conurbano, habría sólo 27 juzgados y 19 fiscalías", describió.

A su turno, Paula Litvachky, directora ejecutiva del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), destacó que "este proyecto sigue quedando centrado en una lógica de creación de juzgados y fiscalías que implica una mirada contraria al avance y la implementación del sistema acusatorio". "El proyecto no puede estar basado en la creación de juzgados", destacó.

Por su parte, Alejandro Fargosi, letrado miembro del Colegio Público de Abogados de la capital federal desde el año 1978 y ex consejero de la Magistratura, destacó que "si el fundamento de la reforma es evitar la politización de la justicia, no hay que crear jueces, sino juzgar a los culpables". "El problema no es la cantidad de jueces, sino la calidad de jueces", expresó.

El constitucionalista Andrés Gil Domínguez elogió la idea del proyecto de transferir competencias a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires como "una política de estado que arrancó con el gobierno de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner y cuando los jefes de gobierno fueron Aníbal Ibarra y Mauricio Macri".

Sin embargo, Gil Domínguez cuestionó la idea expresada por el senador oficialista Oscar Parrilli de incluir la facultad para los jueces de denunciar a los medios como "fuentes de presión". "Eso es contrario a los tratados de derechos humanos y a la libertad de expresión", indicó.

El representante del espacio Gente de Derecho, Jorge Rizzo, en cambio, cuestionó el traspaso de fueros a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires porque "no mejorará la situación de los justiciables y generará clientelismo".

"En la Justicia porteña hay una mesa judicial. Y esa situación debe ser tenida en cuenta a la hora de procederse al traspaso de esas facultades", denunció Rizzo.

La fiscal de los tribunales federales de Comodoro Py, Gabriela Baigún, manifestó que está "de acuerdo con una reforma del Código de Procedimiento Federal".

"Este es el momento. Nunca hay un momento adecuado. Esta justicia federal de la CABA, en contradicción a todo el sistema acusatorio que rige en todo el país, constituye un poder judicial que se comporta de manera feudal, que no es transparente", sentenció.

El presidente del Instituto de Estudios Legislativos, Fernando Díaz Cantón, argumentó que "el propósito que este proyecto se impone llevar adelante va en contra de lo que realmente se propone que se sancione".

"Se procura recorrer un camino que garantice la real independencia de los jueces del poder político, económicos y de actividad de inteligencia. Pero resulta que cuando uno lee el proyecto se da cuenta de que los jueces que se están designando son jueces investigadores. Estamos llenando la justicia federal de personas que no pueden cumplir el rol de juez porque son investigadores", explicó.

Finalmente, la titular de la Fiscalía Criminal y Correccional 16, Mónica Cuñarro, calificó a los tribunales federales de Comodoro Py como "el único poder fáctico que tiene hoy la Argentina".

"Robustecer al Ministerio Público fiscal y no al juez", propuso Cuñarro, aunque destacó que el proyecto enviado por el presidente Fernández, al que calificó como "una propuesta democrática", no soluciona la situación ya que "la única" solución "no es creando más juzgados sino implementando el sistema acusatorio".

En tanto, el presidente Alberto Fernández dijo que le parece "insólito" que la oposición no quiera tratar el proyecto de reforma judicial en el Congreso y sostuvo que forma "parte de la discusión hipócrita de la Argentina", al tiempo que sostuvo no tener "la menor idea" de en qué podría beneficiar la iniciativa a la vicepresidenta Cristina Kirchner.

"La oposición dijo que no se va a presentar al debate por vía virtual, por lo cual espero que en algún momento den el debate, pero esta es parte de la discusión hipócrita de la Argentina", señaló Fernández en declaraciones radiales, en las que aclaró que proyecto enviado al Congreso "por ahí es mejorable, es perfectible".

"No soy un negado en ese sentido -puntualizó-, lo insólito es que no lo quieran tratar, porque además si alguien se beneficia con este proyecto es precisamente el Gobierno que dejó el poder porque con el proyecto yo, el Presidente públicamente, le garantizo que nadie pueda hacer lo que ellos hicieron hasta ahora con los otros".

En ese marco, el Presidente dijo que en la oposición "deberían estar agradecidos a que yo diga no quiero más detenciones arbitrarias, no quiero más manipulación de jueces". "Incomprensiblemente dicen que eso es manipular la justicia. Eso es insólito. Dicen 'esto beneficia a Cristina (Fernández de Kirchner)' y no tengo la menor idea en qué la beneficia. Leo, releo y contra leo y no encuentro en qué la beneficia", sostuvo el Presidente.

Sobre los cuestionamientos de la oposición al abogado Carlos Beraldi, quien integra la comisión creada para analizar el funcionamiento de la Corte, Fernández dijo que lo conoce hace "más de 30 años" y que, junto a León Arslanian, "es un abogado extraordinario y académicamente muy reconocido".

"En el año 2003 cuando pensamos con Gustavo Béliz en reformar la justicia federal y no lo logramos, llamamos a dos personas para que nos ayudaran: Beraldi y Arslanian. Pero ahora resulta que Beraldi es un problema porque es abogado de Cristina pero también es el abogado del ministro de Educación de Macri que está acusado de las escuchas", dijo, en referencia a Mariano Narodowski.

Respecto al consejo consultivo, el Presidente recordó que "todo lo que la comisión proponga, y tiene 90 días largos para hacerlo, en el caso de que yo acepte lo que me propone, serán leyes que tienen que ir al Congreso, no son cosas que se resuelven por decreto".

"Hay una vocación clara de confundir a la gente, que todo esto está armado para lograr la impunidad de Cristina, que todo esto está hecho para manipular a la justicia. Piensan que somos iguales que ellos y no somos iguales", diferenció el mandatario.

Asimismo, Fernández criticó que "hace décadas que venimos viendo la decadencia de la justicia federal en Argentina" y calificó como una "propuesta seria" la iniciativa de reforma judicial enviadas días atrás al Congreso.

"Armamos un proyecto global para la justicia federal y deciden no discutirla porque no les gusta una comisión que no tiene nada que ver con esta ley", se quejó Fernández sobre la postura de Juntos por el Cambio.

En ese sentido, manifestó estar "asombrado porque la Argentina necesita tener una justicia que funcione bien" y dijo que él mismo se puso "todos los límites" que encontró "para que los jueces federales que sean nombrados no puedan ser manipulados por ningún Presidente".

"Por primera vez los jueces subrogantes tienen que tener el acuerdo de las dos terceras partes del Consejo de la Magistratura y del Senado", destacó.

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO:

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias

VIDEOS