viernes 18 de septiembre de 2020 - Edición Nº913
Editor Platense » Nacionales » 2 ago 2020

"Una discusión falsa"

El Presidente defendió la reforma judicial y cuestionó "a quienes crean ideas e imágenes que no son ciertas"

Alberto Fernández señaló que los funcionarios de Cambiemos deberían estar agradecidos porque el proyecto "garantiza que nosotros no vamos a hacer lo que ellos hicieron con los funcionarios de Cristina Kirchner"


El presidente Alberto Fernández afirmó este sábado que "es una discusión falsa la cantidad de miembros que podría tener la Corte Suprema de Justicia" en la reforma judicial impulsada esta semana y lamentó que los medios y un sector de la oposición crean "ideas e imágenes que no son ciertas".

También sostuvo que la oposición, "en particular los que fueron funcionarios del gobierno de Cambiemos, deberían estar muy agradecidos de la reforma, porque les garantiza que nosotros no vamos a hacer con ellos lo que ellos hicieron con los funcionarios de Cristina Kirchner" al marcar su distancia respecto de "la doctrina (del camarista Martín) Irurzun", vinculada a las prisiones preventivas indiscriminadas.

El jueves pasado, el proyecto de ley de Organización y Competencia de la Justicia Federal ingresó a la cámara del Senado de la Nación, tras ser anunciado el día anterior por el Presidente en Casa de Gobierno.

La iniciativa es una de las promesas de la campaña electoral del año pasado, confirmada por el mandatario durante la inauguración de las sesiones ordinarias del Congreso nacional el pasado 1° de marzo, previo a la pandemia de coronavirus.

En la presentación del jueves último, el Presidente manifestó el objetivo principal de la reforma: "Nunca más a la justicia utilizada para saldar discusiones políticas" y deseó que ese poder del Estado esté "en manos de personas dignas que no sean permeables a ningún tipo de presión".

La iniciativa del Gobierno nacional se completa con la integración de un consejo consultivo integrado por 11 juristas de diferente pensamiento que debatirán, a pedido del jefe de Estado, diferentes aspectos que hacen al funcionamiento de la Justicia a nivel de la Corte Suprema, el Consejo de la Magistratura, el Ministerio Público Fiscal y el Juicio por Jurados.

De ese debate surgiría un proyecto de "recomendación" que sería "no vinculante" y que luego sería enviado al Congreso para su debate en ambas Cámaras.

Desde la presentación de ambas iniciativas, una ya en el Congreso y la otra por empezar a discutirse en el consejo consultivo, la oposición y algunos medios insistieron en afirmar que la vocación de los cambios que impulsaba el Poder Ejecutivo estaba vinculado a modificar el número de integrantes de la Corte, algo que también fue desmentido por la ministra de Justicia, Marcela Losardo, en un reportaje.

En este contexto, Fernández, volvió a aclarar este sábado en declaraciones radiales que "el número de miembros no es la cuestión, eso una discusión falsa", y recordó que en campaña él mismo consideró que "no se necesitan más de cinco miembros" en el Alto Tribunal.

"Esa (el número de la Corte) es la cuestión que imponen", sostuvo el mandatario en referencia a cómo es presentada la información.

Según Fernández, "hay muchas cosas que se tienen que revisar de la Corte" y "la comisión -creada por DNU- tiene que decir cómo es el funcionamiento de la Corte, pero lo de la cantidad de miembros es una discusión falsa".

Asimismo, defendió la integración del consejo consultivo integrado por 11 miembros para que lo asesoren en el proyecto de reforma judicial y mostró la "heterogeneidad" y solidez de sus integrantes, en oposición también a las críticas vertidas desde los medios sobre los diversos especialistas.

"Los diarios clásicos y sus respectivos canales de televisión, cuando se conocieron los miembros dijeron 'un zaffaronista ingresa a la comisión´ en referencia a (Raúl Gustavo) Ferreyra, un casi discípulo de Germán Bidart Campos, que era un hombre liberal. Después, le hacen un reportaje en La Nación al supuesto zaffaronista y él les responde que con cinco miembros la Corte puede seguir funcionando tranquilamente", ejemplificó.

También dijo que "en la comisión hay otro gran constitucionalista que hasta donde sé, es radical, uno de los más tenaces cuestionadores de la Ley de Medios, (Andrés) Gil Domínguez, y sin embargo, yo no leí en ningún lado que alguien que pensaba como (Héctor) Magnetto está en la comisión. Y resulta que cuando le hacen un reportaje, Domínguez dice que la Corte tiene que tener nueve miembros", analizó.

"Yo cuento esto para advertirle a la gente como van construyendo ideas, imágenes que no son ciertas" dijo en referencia a los medios "tradicionales".

Por otra parte, consideró que "la oposición, los exfuncionarios de Cambiemos fundamentalmente, deberían estar muy agradecidos con la reforma porque si tienen que enfrentar procesos penales no les va a pasar lo que les pasó a los funcionarios de Cristina Kirchner, porque no estamos con la doctrina Irurzun y no queremos que eso prospere", agregó por las prisiones preventivas.

"Así que los del anterior gobierno son los principales beneficiados con esta reforma y me comprometo públicamente a no hacer con ellos lo que ellos hicieron. El resto, es mentira", remarcó el Presidente.

Del mismo modo, ejemplificó con las críticas a "(Carlos) Beraldi (en la comisión)", quien "en el 2003, cuando llegamos al Gobierno (con Néstor Kirchner) quisimos hacer esta misma reforma y lo llamamos también para hacerla, y nadie lo cuestionó. Ahora lo cuestionan porque es abogado 'de'", analizó el mandatario en referencia al letrado de la Vicepresidenta.

Y disparó: "Mis modos se chocan con la hipocresía, pero me cuesta ser un hipócrita porque no lo soy".

En el mismo sentido, sostuvo que "hay dos tipos de oposición, una con la que se logra mayor nivel de entendimiento para hacer esfuerzos en pos del bienestar de la gente, y después están los que están en Twitter y ahí, son los que arman cacerolazos, los que le hicieron creer a la gente que Vicentin era un acto de expropiación".

"Esos son los que frustran el bienestar de la Argentina y yo espero que eso en algún momento pase, pero no tengo mucha esperanza de que ocurra", lamentó Fernández, tras finalizar con que "sería bueno que reflexionen sobre el país que dejaron".

Por su parte, el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, consideró que existe en Argentina "un discurso de odio que ataca a las mayorías" y señaló que “lo curioso es que quienes hoy envenenan de odio las pantallas de televisión, los titulares de los periódicos, las redes sociales y los discursos políticos eran ayer nomas los abanderados de la no confrontación, de la neutralización del conflicto político”.

En un artículo publicado en la revista digital Anfibia, titulado "Intensidades Peligrosas", el funcionario comenzó citando a la canciller alemana, Angela Merkel, quien sostuvo recientemente que “hay fricciones en nuestra sociedad que nos tienen que inquietar”. La dirigente se refería a un tipo de discurso público que propaga el odio, el desprecio, que hiere la dignidad de otras personas, y que -según Cafiero- los alemanes no están dispuestos a tolerar en función de la historia que vivieron en el Siglo XX con el nazismo.

“Crece en el mundo y muy particularmente entre nosotros un irracionalismo que no siente pudor por la propia ignorancia, que mediante el golpe de efecto busca la demolición del oponente, de la misma manera que pretende, de hecho o de derecho, eliminar al diferente. Oponentes y diferentes se vuelven la encarnación del mal, seres inferiores, tumores sociales, un auténtico aluvión zoológico predestinado al crimen o al desfalco”, indicó Cafiero.

"El discurso del odio por lo general apunta a minorías. La particularidad de la Argentina es que se ensaña con las mayorías. Por ejemplo, las mujeres. Desde un antifeminismo sutil o desde el más brutal machismo justificador. O los trabajadores, tanto cuando reivindican sus derechos como cuando, precarizados laboralmente, se han visto marginados económica, social, cultural y ahora se pretende que también lo sean políticamente", describió.

En otro pasaje, el Jefe de Gabinete describió: “Ese discurso del odio es utilizado para acosar, segregar, justificar la violencia o la privación del ejercicio de derechos, multiplicando un ambiente de prejuicios e intolerancia que trasciende la palabra y recarga prácticas igualmente hostiles”.

Y en ese sentido, enfatizó: "Lo curioso es que quienes hoy envenenan de odio las pantallas de televisión, los titulares de los periódicos, las redes sociales y los discursos políticos eran ayer nomas los abanderados de la no confrontación, de la neutralización del conflicto político, del balsámico lenguaje de la buena onda".

"Al parecer, ya no se trata de la angelical política sin adversario con que se negaba la puja entre diferentes intereses, mediante el simple recurso de directamente negar la existencia de cualquier otro interés que no fuera el propio", recalcó.

“La disputa política es parte del juego democrático. Los y las militantes no le tememos a nuestros detractores. Somos conscientes de que los argentinos y las argentinas no necesitan gobernantes que se victimicen sino que sean capaces de enfrentar la adversidad con coraje y determinación”, reflexionó.

Más adelante, el funcionario remitió al filósofo español Miguel de Unamuno, cuando en una oportunidad se refirió a los militares españoles que se habían sublevado contra la República Española al grito de "Viva la Muerte".

“Venceréis, pero no convenceréis. Venceréis porque tenéis sobrada fuerza bruta, pero no convenceréis porque convencer significa persuadir. Y para persuadir necesitáis algo que os falta en esta lucha, razón y derecho. Me parece inútil pediros que penséis en España”, escribió Cafiero, citando al filósofo.

"El 'Viva la muerte' de nuestros mutilados morales consiste, en medio de una pandemia que cuesta horrores controlar, que ha colapsado los más avanzados sistemas de salud del mundo, que librada a sí misma podría acabar con las vidas de cientos de miles de compatriotas, careciendo de la menor noción en la materia su repelente paradoja consiste en negar los conocimientos, juicios, consejos y recomendaciones de nuestros mejores médicos, científicos y científicas tan sólo porque el Presidente las hace suyas, por el mero reflejo de oponerse sistemáticamente, más allá de toda lógica y razón", agregó Cafiero.

"¿Será inútil pedirles que piensen en Argentina, que tengan un poco de amor y piedad por el pueblo argentino?", se preguntó el Jefe de Gabinete, al concluir el artículo.

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO:

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias

VIDEOS