lunes 03 de agosto de 2020 - Edición Nº867
Editor Platense » Política y Economía » 31 jul 2020

Por unanimidad

El Senado aprobó el proyecto sobre reestructuración de la deuda bajo legislación local

Se aceptó introducir una modificación para reconocer a los tenedores las mejores condiciones logradas por los bonistas con legislación extranjera. También se aprobó, pero sin apoyo opositor, el proyecto de teletrabajo


El Senado de la Nación aprobó, con el apoyo de todos los bloques parlamentarios, el proyecto enviado por el Poder Ejecutivo sobre la reestructuración de deuda bajo legislación argentina y envió la iniciativa a la Cámara de Diputados para su sanción definitiva, mientras que también aprobó, en este caso sin apoyo de la oposición, la iniciativa de Teletrabajo, que sí fue convertida en ley.

El proyecto sobe la reestructuraciónde la deuda fue respaldado tanto por el oficialismo como por la oposición, aunque durante el debate se registraron fuertes cuestionamientos cruzados respecto a la responsabilidad sobre el crecimiento de la deuda.

El Frente de Todos aceptó introducir una modificación solicitada por el interbloque de Juntos por el Cambio respecto a la iniciativa girada por el Poder Ejecutivo, con la inclusión de la denominada cláusula RUFO (Rights Upon Future Offers), de manera de reconocer a los tenedores de los bonos bajo ley local las mejores condiciones que eventualmente pudieran obtener los bonistas en el canje de la deuda emitida bajo la ley internacional.

El proyecto dispone la reestructuración de la deuda del Estado nacional instrumentada en los títulos públicos denominados en dólares estadounidenses emitidos bajo ley de la República Argentina mediante una operación de canje. Según la iniciativa, los tenedores de los títulos elegibles que no adhieran a la invitación a canjear continuarán con sus pagos diferidos hasta el 31 de diciembre del año próximo, en el marco del plan que se encuentra actualmente vigente.

Entre otras cuestiones, el proyecto destaca que la capacidad de repago de la Argentina "está relacionada tanto con el crecimiento sostenible a largo plazo -condición que a su vez depende de la capacidad de la economía de expandir la producción de bienes comerciables-, como con los compromisos que se han asumido en la oferta realizada para la reestructuración de la deuda pública emitida bajo ley extranjera".

"De igual modo -añade el texto- el volumen de deuda y la tasa de interés promedio que surge de la reestructuración, en uno y otro caso, es compatible con el sendero de superávits primarios que se plantean en el escenario, de manera que en el largo plazo las relaciones de deuda a producto de la economía se estabilicen, garantizando la sostenibilidad".

Según un informe publicado por la Oficina de Presupuesto del Congreso de la Nación, el proyecto para la reestructuración de U$S 41.717 millones de títulos en dólares emitidos bajo legislación argentina implica el alivio en pagos por casi U$S 20.000 millones hasta 2030.

En total, los títulos a reestructurar equivalen al 12,9% de la deuda total del país y al 12,5% del PBI, de los cuales, aproximadamente, unos U$S 14.700 millones (35%) están en manos de tenedores privados y el resto en distintos organismos públicos (Banco Central, Fon do de Garantía de Sustentbilidad, Banco Nación, entre otros).

Al presentar el proyecto, el presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda del Senado, el oficialista cordobés Carlos Caserio, dijo que la Argentina quiere “pagar, pero no con el hambre y el sufrimiento de los argentinos”.

El legislador agregó que “esta fue la última proposición a los acreedores”, la calificó como “generosa y justa” y aseguró que tenía “la convicción de que será aceptada”.

Por su parte, el senador nacional de Juntos por el Cambio, Martín Lousteau, afirmó que el proyecto "es importante" y otorga "tratamiento igualitario" a los tenedores locales en comparación con los bonistas que poseen tìtulos emitidos bajo ley extranjera.

"Hay dos Argentinas, lamentablemente, porque hemos expulsado mucha gente, casi 40 por ciento de la población" en situación de pobreza, expresó el senador porteño durante el debate, tras lo cual subrayó que "ya no hay más tiempo para la grieta".

Por su parte, el jefe del interbloque opositor, Luis Naidenoff, sostuvo que apoyaba la reestructuración “sin cálculos de conveniencia”, pero advirtió que “este acompañamiento no implica dejar de advertir la demora de estos siete meses sin encontrar una salida en el manejo de la deuda”.

Finalmente, el líder del bloque del Frente de Todos, José Mayans, enfatizó que los resultados del gobierno de Mauricio Macri "están a la vista, con millones de argentinos en la pobreza". Mayans calificó al gobierno anterior como una administración dedicada "al robo, la especulación y la usura" y dijo que "no se puede pagar con el hambre y la miseria del pueblo la especulación financiera".

“Por más presiones de minorías que haya en su afán de debilitar al Gobierno, por este Congreso no va a pasar ninguna otra ley que otorgue un peso a más a nuestros acreedores poniendo en jaque la vida de los argentinos”, concluyó el jefe del bloque oficialista.

TELETRABAJO

Por otra parte, el Senado convirtió en ley, sin el apoyo de la oposición, la normativa que regula el teletrabajo, en momentos en que la modalidad está en expansión como consecuencia del aislamiento social y obligatorio que rige en el país por la pandemia de coronavirus.

La iniciativa obtuvo 40 votos a favor del oficialista Frente de Todos y el Frente Renovador de Misiones, y 30 en contra de Juntos por el Cambio, el Interbloque Parlamentario Federal y del Frente Juntos Somos Río Negro, habitual aliado del oficialismo.

La bancada de Juntos por el Cambio firmó un dictamen en minoría en desacuerdo con aspectos de la ley que, a su criterio, tornaban "más rígida" la regulación y "desalentaban" a los empleadores a promover puestos de trabajo de esta naturaleza.

En representación del oficialismo, Mariano Recalde defendió el proyecto al señalar que "no surge a las apuradas", destacó que tuvo "amplio consenso en la Cámara de Diputados" y afirmó que la ley "garantiza derechos que ya existen, que de no ser respetados harían retroceder al país 100 años".

"Es muy sano que la ley prohíba al empleador, por ejemplo, efectuar llamados fuera del horario laboral", sostuvo, y remarcó que la cuestión de la reversibilidad del formato de teletrabajo -uno de los puntos cuestionados por la oposición- alcanza con un preaviso de 15 días.

El jefe de los senadores de Cambiemos, Luis Naidenoff, declaró que "hay una mirada sesgada (del oficialismo) con esta idea de no aceptar cambios" y señaló "falta de sentido común", ya que la ley "pone un freno a las fuentes de trabajo" y demuestra "una enorme torpeza desde lo político".

Naidenoff cuestionó el punto de la reversibilidad al señalar que "para contratar trabajadores del interior, por ejemplo, se pueden considerar despedidos si el empleador no alquila un local para oficina" y cuestionó que el Frente de Todos "busque arremeter y avanzar", pese a que el propio ministro de Trabajo, Claudio Moroni, no se opuso a ello.

La ley aprobada con los votos del Frente de Todos busca establecer los presupuestos legales mínimos para la regulación de la modalidad de teletrabajo en aquellas actividades que lo permitan por su naturaleza y características, y aclara que los aspectos específicos se establecerán en el marco de las negociaciones colectivas.

Según la ley aprobada, las personas que trabajen bajo esta modalidad gozarán de los mismos derechos y obligaciones que las que trabajen en forma presencial y su remuneración no podrá ser inferior a la que percibían o percibirían en modalidad presencial.

Además, determina que los convenios colectivos deberán prever una combinación entre prestaciones presenciales y por teletrabajo.

Respecto a la jornada laboral establece que debe ser pactada previamente por escrito en el contrato de trabajo, de conformidad con los límites legales y convencionales vigentes y que las plataformas y/o sistemas utilizados por el empleador deberán desarrollarse de modo acorde a la jornada laboral, impidiendo su conexión fuera de la misma.

También menciona el derecho a la desconexión digital, es decir la posibilidad de no ser conectados y a desconectarse de los dispositivos digitales fuera de su jornada laboral y durante los períodos de licencias aquellos trabajadores que se desempeñen bajo esta modalidad, sin que sean sancionados.

Sobre las tareas de cuidado, señala que quienes cumplan esa actividad y acrediten tener a su cargo, de manera única o compartida, el cuidado de personas menores de 13 años, personas con discapacidad o adultos mayores que convivan con la persona trabajadora y que requieran asistencia específica, tendrán derecho a horarios compatibles con esas tareas de cuidado y/o a interrumpir la jornada.

El traslado de quien trabaja en una posición presencial hacia la modalidad de teletrabajo, salvo casos de fuerza mayor debidamente acreditados, debe ser voluntario y el consentimiento debe prestarse por escrito.

El punto sobre la reversibilidad, uno de los que más discrepancias generó, indica que el consentimiento prestado por la persona trabajadora para pasar a la modalidad de teletrabajo es reversible en cualquier momento de la relación laboral.

La ley ordena que el empleador debe proporcionar el equipamiento, las herramientas de trabajo y el soporte necesario para el desempeño de las tareas, y asumir los costos de instalación, mantenimiento y reparación de las mismas, o compensar por la utilización de herramientas propias de la persona trabajadora.
 

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