viernes 03 de julio de 2020 - Edición Nº836
Editor Platense » Espectáculos y Moda » 19 jun 2020

5 sangres: Película urgente en tiempos de racismo

El emblemático Spike Lee vuelve con otro alegato contra el racismo imperante en EE.UU y el recuerdo de la guerra de Vietnam (Sin Spoilers)


Por:
Iñigo Montoya

5 Sangres es el nuevo estreno de Netflix en un momento histórico que cae como anillo al dedo por una situación de protestas, conmoción y derribo de estatuas en Estados Unidos y parte del mundo. Su director Spike Lee es sin dudas de los cineastas más despiadados a la hora de tratar las problemáticas raciales en su país, ya que sus obras como Haz lo correcto (1989), Malcom X (1992) o BlacKkKlansman (2018) se caracterizan por sus críticas a la sociedad norteamericana.

Definitivamente es un desafío criticar el largometraje ya que es de la películas más complejas de Lee y que encierra muchas historias y aristas en su interior. Para empezar el film iba a estrenarse en el Festival de Cannes, y posteriormente en las salas de cine, pero la pandemia provocó que pase a Netflix. Dado el estos hechos, la película parece haber llegado justo a tiempo para tener todos los flashes de su lado.

La obra cuenta la historia de cuatro ex combatientes de la Guerra de Vietnam que regresan al país asiático para buscar el cuerpo del jefe de su pelotón que cayó en combate, y un tesoro que dejaron en el campo de batalla. La película se vale de múltiples recursos narrativos para contar y enriquecer la trama. En momentos el director utiliza materiales de archivo y recursos del documental, pero lo más interesante son los flashback que utiliza, ya que son grabados con una fotografía cuya saturación es muy distinta y en un formato cuadrado que recuerda mucho al de los noticieros de los 70, lo cual hace que el pasado se sienta muy real.

De este modo, los protagonistas comienzan un viaje para cerrar las heridas de su pasado y en el caso del personaje principal Paul (Delroy Lindo) tiene un arco de redención que lo complejiza  mucho, y es ahí donde está otro punto fuerte de la película, la dirección de actores. Es que la dirección es el punto más fuerte de la película, que junto con la cinematografía y las actuaciones tienen nivel de competir por premios. Aunque del guión hablaremos más adelante.

Hay una decisión interesante de parte de Lee de que los actores, que tienen todos más de 60 años, son los mismos en el presente y en el pasado (habiendo 50 años de diferencia). Esto puede prestarse a gustos e interpretaciones, pero considero que es un detalle cuasi teatral que enriquece a la obra, ya que son ellos recordándose a sí mismo de jóvenes, donde el único visiblemente joven es su líder caído, interpretado por el Black Panther de Marvel Chadwick Bosema.

La obra podría dividirse en dos partes, una primera mitad de ellos llegando y encontrando a su compañero fallecido (no es spoiler está en la sinopsis) y el tesoro, lo cual de por sí es un viaje introspectivo por los personajes, sus motivaciones y demonios internos. Pero hay un hecho central que hace que la película cambie a un tono de real película bélica que se resume en una frase de la película “una guerra jamás termina”.

Está claro que el subtexto busca dejar claro como los negros de EE.UU fueron a morir en la guerra de Vietnam por un país que los excluía y que fue fundado por y para los blancos. Además hay claras alusiones a películas de Hollywood como Rambo (1982),  Perdido en acción (1984) o Apocalipsis now (1979), para mostrar como siempre se han inventado héroes blancos e irreales habiendo soldados negros que hicieron muchos actos que quedaron en el olvido.

Es que es el tratamiento del mensaje de la película donde el guión tiene sus fallos, y en gran parte de la obra de Spike Lee. El director tiene una serie de temáticas para tocar pero en varios momentos las suelta de forma directa y explicándolas de la forma más gráfica posible, sin dejar que la propia narrativa de la historia sea la que dé el subtexto al espectador. Como dando a entender que no se va a entender si no es así.

El final de la película BlacKkKlansman (2018) fue un ejemplo muy claro de esto. Luego de una película muy sólida y cuya temática llegaba a través de la historia, el director soltaba imágenes de archivo donde explicaba que el racismo estaba más presente que nunca. El problema no es el mensaje sino como llega, y tener que sobreexplicar vuelve obvia a la película y no deja que nos identifiquemos 100% con ella.

En resumen, a pesar de sus puntos flojos estamos frente a una de las películas del año y que sin dudas puede pisar fuerte en la temporada de premios (si es que se hacen). Una dirección muy buena y una historia muy bien contada. Claramente el contexto actual le ha dado un respaldo importante, y será el puntapié para que Lee siga hurgando en los rincones de un EE.UU que parece chocarse con realidades que creían que no existían ni en el cine.

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