sábado 24 de octubre de 2020 - Edición Nº949
Editor Platense » Nacionales » 6 jun 2020

Dispares motivaciones

Otra protesta frente al Obelisco porteño con distintos reclamos

Como sucedió la semana pasada un grupo no muy numeroso de comerciantes, militantes ultranacionalistas y opositores a la cuarentena hicieron se hicieron oir.con posturas muy diferentes


Comerciantes de distintos rubros y ciudadanos autoconvocados volvieron a concentrarse este sábado frente al Obelisco para manifestarse ante el aislamiento obligatorio, aunque con planteos muy diferentes. En rigor, los comerciantes que asistieron a la concentración evitaron apuntar contra la cuarentena como medida ante el coronavirus sino que reclamaron la implementación de protocolos sanitarios en sus actividades para poder "volver a trabajar".

De esta manera se diferenciaron de quienes concurrieron a la protesta para rechazar específicamente la cuarentena, con consignas en contra del Gobierno y teorías conspirativas en torno al virus Covid-19.

Entre los comerciantes y trabajadores que se manifestaron de forma pacífica se destacaron los dueños y empleados de gimnasios de la Provincia y la ciudad de Buenos Aires, quienes reclaman a las autoridades gubernamentales que observen los protocolos de funcionamiento que proponen para volver a abrir.

"No vemos ánimo de interpretar lo que estamos diciendo. No somos antigobierno, ni anticuarentena. Nosotros solamente queremos trabajar. No somos gente violenta y decimos que nuestra actividad se puede reanudar con los protocolos correspondientes", señaló en declaraciones televisivas uno de los manifestantes.

Al igual que ocurrió en la manifestación del pasado sábado, a la concentración también concurrieron personas que se definieron como "autoconvocadas" para protestar contra la cuarentena con planteos muy particulares.

Entre esos manifestantes hubo algunos simpatizantes del dirigente de extrema derecha Alejandro Biondini y personas que creen que la pandemia es parte de una conspiración para imponer un "nuevo orden mundial", poniendo en duda la existencia del virus.

Algunas de esas personas se mostraron agresivas con los trabajadores de prensa que acudieron al lugar, según pudo constatar.

Mientra tanto, el presidente de la Cámara Argentina de la Indumentaria, Claudio Drescher, destacó este sábado que el sector ofrecerá descuentos y liquidaciones al retomar la actividad y alertó sobre "muchos inconvenientes" en la cadena de pagos dado que "fueron muchos días sin ningún tipo de ingreso" por la cuarentena.

Desde el lunes podrán abrir los locales de indumentaria, calzado y mercería en los barrios de la ciudad de Buenos Aires con estrictos protocolos para evitar el contagio de coronavirus y un horario estipulado de 11 a 21.

"Fueron muchos días sin ningún tipo de ingreso económico en el sector", remarcó Drescher en declaraciones radiales.

De ese modo, advirtió que ante el cierre por el aislamiento y el freno de la actividad, "la cadena de pagos está con muchos inconvenientes".

"Nos estamos acomodando a una nueva realidad que va a durar varios meses más", evaluó el empresario, quien subrayó que "habrá una gran oportunidad" para el consumo.

Indicó que, por la altura del año, el rubro se encuentra "muy cerca del proceso de liquidaciones".

"En la medida en que vayan abriendo los locales, entramos en etapa de descuentos porque hay mucha ropa que no fue vendida en los ochenta días de cuarentena", remarcó.

Ante la crítica situación por la que atraviesa el segmento, Drescher consideró que "es necesario un plan de reconstrucción productiva que no regale nada a nadie", pero que pueda promover "crédito suficiente para aparecer en agosto o septiembre con las prendas de verano".

 "Estamos muy preocupados por la estructura económica que tiene el negocio de la moda", señaló.

En tanto, el empresario destacó las expectativas por volver a abrir los locales y detalló cómo será el protocolo a aplicar desde la semana entrante: "Evitamos que haya utilización de medios de transporte público. Los vendedores tienen que ser de cercanía o utilizar otros medios de locomoción. Hay un sistema de higiene para cuando se ingresa y alcohol en gel en el ingreso. Es obligatorio tener tapabocas".

Aclaró que se trata de una serie de mecanismos utilizados en otros países y resaltó que la ropa "no se puede probar".

"Evitamos el uso de probadores", insistió y explicó que si un cliente opta por regresar una prenda, "el artículo va a una cuarentena de 48 horas y luego se hace un vaporizado, que la pone a más de 60 grados y elimina el vestigio de virus que pueda haber".

 

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