miércoles 12 de agosto de 2020 - Edición Nº876
Editor Platense » Clubes y deportes » 25 may 2020

El turf “lejos” de entrar en las gateras

Un regreso a la actividad que no se presenta fácil


Por:
Guilo Gallo

Las ganas de la gente que hace a la actividad cotidiana -cuando hablo de la “gente” me refiero específicamente al peoncito, al cuidador al jockey, al propietario que sin él no habría turf y a todos los que las mañanas de cada dísa se levantan antes de las 6 de la mañana para arrancar con el trabajo diario- porque las carreras vuelvan lo más pronto a los hipódromos se daría de bruces con la dura y cruda realidad.

En los últimos tiempos, me refiero antes de la pandemia, el turf estaba atado con alambre pero algunas falencias se disimulaban con aquello de que “el espectáculo debe continuar” o aquella frase tan remanida como que “Dios es burrero” para justificar que algunas veces de forma milagrosa hubiera continuidad y se cumpliera con el calendario hípico principalmente en los hipódromos máximos de La Plata, Palermo y San Isidro. En tanto,  el otro circo hípico pujante de la Provincia  en actividad, el de Azul, tuvo que suspender las reuniones programadas  de enero y febrero porque no le giraron los fondos desde Lotería; en igual situación se encuentran Tandil y Dolores.

Y con esta inactividad forzada por esta pandemia, la situación del turf nacional se torna insostenible. Todos los sectores que mueven esta industria sin chimenea que da trabajo a miles y miles de familia están envueltos en una gran preocupación y la actividad, en este sentido sin un fuerte golpe de timón que hoy no se sabe de quién o de que, va en caída libre hacia un colapso que nunca se vio con consecuencias que pueden ser dolorosas.  Ya van para dos meses largos sin actividad y la economía  interna –ya herida desde antes- comienza a sangrar por muchos lados y los ánimos comienzan a alterarse por la incertidumbre.

Gustavo Posse, intendente de San Isidro buscando ponerse a  la cabeza de una movida más o menos ordenada, acompañado por algunas instituciones del turf tiene una cita pendiente con Carlos Bianco, jefe de gabinete del gobierno bonaerense que se fue demorando. Quizás en esta semana pueda concretarse pero la pregunta que flota en el ambiente es: ¿Servirá para que vuelvan las carreras?. Todo indica que no.

El tema no es nada fácil porque para ello habrá que unir muchos eslabones de una pesadísima cadena antes de escuchar una campana de largada.

El primer eslabón ya crujió que era la apertura de las agencias de loterías en todo el territorio bonaerense con lo vivido ese jueves bochornoso que abrieron por una hora y media, tomando jugadas y debieron cerrar abruptamente por la presión ejercida por 14 o 15 intendentes de mucho peso en el conurbano, que dejaron al descubierto las grietas existentes en la plana mayor de Lotería bonaerense –por un lado presi y vice que responden al insaurraldelismo y massismo, respectivamente y el secretario ejecutivo “puesto” por Kicillof. Un gran porcentaje de las apuestas en el turf provienen de las agencias y sin ellas funcionando, ya tenemos el primer problema. Siguiendo con la cadena del juego, el que puede provenir del telefónico móvil está muy verde y el telefónico fijo, algo más avanzado, en San Isidro, nomás.

Otra gran traba, muy importante, es que por el coronavirus, el edificio de la calle 46 de Lotería está literalmente sin empleados. Mientras no abra de nuevo sus puertas poco se puede esperar.

EN EL HIPODROMO PLATENSE, NADA DE NADA

Y ni hablar del hipódromo de La Plata, sino fuera porque se habilitó la actividad de cancha en forma controlada de lunes a viernes en horario acotado, sería lo más parecido a un edificio fantasma. Para colmo las autoridades no fueron confirmadas y por ello pocas son las decisiones que se toman. Juegan al juego del “distraído” y nadie da realmente la cara, encima ahora con barbijos obligatorios eso es mÁs fácil.

Y de los protocolos de salud, en La Plata, ese tema ni se trata. En San IsIdro y Palermo se sanitizaron la entrada de los profesionales y empleados, por lo menos. Otro engarce para que se anote para una reunión es imprescindible el Stud Book y al día de hoy, no funciona porque sus empleados no cobraron. Y llegamos al eslabón madre de la cadena que es : el fondo de reparación, la abultada deuda del Estado y los premios, todo ello en veremos, porque son parte de un todo en el conflicto.

Y por último, Palermo tampoco la tiene fácil porque sumado a todos los problemas el turf depende de los tragamonedas de la avenida del Libertador y hasta septiembre no se cree que estos juegos tengan vía libre.

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