martes 26 de mayo de 2020 - Edición Nº798
Editor Platense » Política y Economía » 22 may 2020

Tras no cubrir el vencimiento

El Gobierno acelera la renegociación de la deuda

Formalmente el país ingresó en un incumplimiento en el pago de la deuda, sin embargo el Grupo de Tenedores de Bonos, con los grandes fondos inversión celebró la prórroga de las conversaciones, pero piden una "discusión directa"


La Argentina ingresó este viernes en un nuevo incumplimiento en el pago de deuda y con ello está técnicamente en default, por lo que el Gobierno decidió acelerar los tiempos para evitar demandas judiciales y sanciones, y alcanzar lo antes posible un acuerdo con los acreedores para reestructurar más de 66.000 millones de dólares.

A las 18 de este viernes (17 de Nueva York), al no efectuar el pago de intereses por 503 millones de dólares correspondientes a los bonos Global AA21, AA26 y AA46 vencidos el 22 de abril, el país entró en el noveno default en su historia.

Lo cierto es que, en esta oportunidad, el Gobierno trabaja aceleradamente para que ese incumplimiento quede subsanado con la firma de un acuerdo con los acreedores que los disuada de iniciar demandas judiciales.

Lo que quizá no pueda evitar es que las calificadoras de riesgo coloquen al país en default selectivo, aunque en el actual contexto de pandemia y crisis global tendrá pocas consecuencias.

En definitiva, si el Gobierno logra antes del 2 de junio un acuerdo con los bonistas -o avanza en el diálogo que haga presumir el cierre de las negociaciones- evitará que se activen la cláusula de "cross default", que habilita a todos los acreedores a reclamar el pago de la deuda total.

Sin embargo, para eso, los acreedores deberán conseguir al menos una coincidencia del 25%, cuestión que, por el momento, no parece muy lejana, pues los principales fondos de inversión dieron señales de estar en vías de un acercamiento.

Este jueves, el Ministerio de Economía emitió un documento por el cual anunció la extensión de las negociaciones hasta el 2 de junio, aunque admitió que el acuerdo podría alcanzarse antes de esa fecha o con posterioridad.

Ese mismo día, desde Santiago del Estero, el presidente Alberto Fernández, aseguró que la Argentina está en default "desde hace meses, desde antes de diciembre. Sólo que no lo escriben. Lo ocultan".

Por su lado, el ministro de Economía, Martín Guzmán, admitió que las negociaciones están en un "sendero positivo", pero advirtió que hay "una importante distancia" con el reclamo de los acreedores.

A toda velocidad, en el Palacio de Hacienda están preparando una nueva propuesta para presentar a la comisión de valores de los Estados Unidos (SEC), luego de las tres contraofertas elaboradas por los bonistas.

Según trascendió en el mercado financiero, el Gobierno ofreció a los fondos un canje de 40 dólares por cada cien y los bonistas replicaron con un promedio que oscila entre 52 y 60 dólares. El Gobierno realizará "en los próximos días" cambios en la oferta que hizo a los acreedores para reestructurar deuda externa por 66.238 millones de dólares, confirmó el ministro de Economía, Martín Guzmán.

"Las negociaciones continúan por un sendero que consideramos positivo. Mi visión es que estamos experimentando un mayor entendimiento mutuo entre las dos partes", dijo Guzmán. "Para Argentina, es la esencia que el acuerdo esté alineado con la capacidad de pago del país".

Los acreedores de Argentina realizaron contrapropuestas a finales de la semana pasada luego de rechazar una oferta inicial del Gobierno, que incluía un período de gracia de tres años, un recorte del 62% en el pago de cupones y la postergación de vencimientos hasta el 2030 y más adelante.

En la comunicación oficial, el Ministerio de Economía aclaró que se fija esta nueva fecha "salvo que se extienda por un período adicional o que se finalice en forma anticipada".

Por su parte, el embajador argentino en los Estados Unidos, Jorge Argüello, ratificó que la Argentina "aplazará" el pago de intereses "de algunos bonos", por 503 millones de dólares, pero destacó que las negociaciones con los acreedores continuarán hasta lograr una "reestructuración satisfactoria de la deuda".

Argüello consideró que extender las negociaciones hasta el 2 de junio es "en sí misma una formalidad, pero significa el reconocimiento de y las conversaciones en curso entre el Gobierno argentino y sus acreedores, que requieren un poco más de tiempo para dar frutos y lograr una reestructuración ordenada de la deuda".

Para el embajador, "la Argentina y sus asesores tienen la intención de aprovechar esta prórroga para continuar las conversaciones y permitir que los inversores sigan contribuyendo a una reestructuración satisfactoria de la deuda".

"En ese sentido, el Gobierno argentino sigue recibiendo las opiniones y sugerencias de los inversores sobre diferentes vías para mejorar las recuperaciones. El Gobierno de la Argentina está analizando esas sugerencias con miras a maximizar el apoyo de los inversores y, al mismo tiempo, preservar sus objetivos de sostenibilidad de la deuda", resaltó.

Además, destacó que la Casa Rosada "cree firmemente que una reestructuración satisfactoria de la deuda contribuirá a estabilizar la situación económica actual, aliviar las limitaciones a mediano y largo plazo de la economía argentina creadas por la carga actual de la deuda y devolver la trayectoria económica del país al crecimiento a largo plazo".

Por su parte, el Grupo Ad Hoc de Tenedores de Bonos, que está liderado por los fondos internacionales BlackRock, Ashmore y Fidelity, celebró la extensión de las negociaciones con la Argentina por la deuda, pero reclamó una discusión "directa e inmediata entre las partes".

"La Argentina anunció que extenderá por segunda vez su oferta de canje inicial, y los medios de comunicación informaron que la Argentina no realizará los pagos de intereses vencidos de sus bonos", indicaron los bonistas.

En ese sentido, consideraron positivo que la Argentina "haya expresado una intención de trabajar con los acreedores, pero las acciones hablan más que las palabras. Durante el último mes, la Argentina no ha tenido prácticamente ninguna comunicación sustancial con sus acreedores".

En un comunicado difundido este viernes, los tenedores de títulos argentinos que entran en el proceso de canje señalaron que "si bien la falta de pago de intereses por parte de la Argentina resultará en defaults en las distintas emisiones de bonos, el Grupo entiende que Argentina ha expresado su intención de conversar con los acreedores durante la próxima semana para tratar de encontrar una solución integral".

El Grupo Ad Hoc es uno de los tres en los que se dividieron los bonistas y está conformado por fondos que manejan unos 16.700 mil millones de dólares en bonos argentinos, casi un 25% del total de títulos que el Poder Ejecutivo quiere reestructurar.

 

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