miércoles 08 de julio de 2020 - Edición Nº841
Editor Platense » Clubes y deportes » 9 may 2020

Los gritos de gol se siguen acumulando en las gargantas


Por:
Alejandro Salamone

Los amantes del fútbol nos animamos a explicar todo y a su manera, casi todo el tiempo explicamos por qué ganó o perdió nuestro equipo, en qué se equivocó el árbitro, que debería haber cobrado, explicamos también la pasión de nuestra hinchada y por qué es la mejor hinchada; abundamos sobre qué jugadores hicieron bien las cosas dentro del campo de juego y quienes "no pueden ni siquiera jugar en un potrero". Explicamos todo, o casi todo, Porque hay algo que no encuentra explicación: ¿cómo nace desde el alma un grito de gol? desde lo más profundo, uno al grito de gol no lo piensa, sale solo, miles de gargantas estallan al mismo tiempo, es insuperable, ni siquiera lo superan los mejores recitales donde todos gritan por una canción.

El grito de gol no es un grito cualquiera. No es el mismo grito que podemos ensayar para llamar a alguien que está un poco lejos, o un grito que aparece en nuestros enojos cuando levantamos mucho la voz, o de alegría en un evento con amigos, o que se yo...un grito gaucho de sapucay, o de desesperación.  Ningún grito puede compararse con el de gol y muchísimo menos cuando se multiplica en las multitudes que copan un estadio.

El grito de gol nace desde las entrañas, la garganta explota solita, no hace falta el acto de pensar primero voy a gritar y después ejecutar el grito. Surge solo, la pelota entra y estalla el cuerpo de alegría y toda esa alegría sale hacia afuera a través del grito. El efecto contrario produce cuando el grito de gol es de los rivales, en ese momento nunca podrías gritar de la misma forma salvo ensayar algún intento de expresión en tono elevado como por ejemplo: "¡Mirá la cagada que se mandó el 2!" y al segundo soltar un "¡La con..!.", pero es un grito más contenido.

Quien no es hincha de fútbol o amante del fútbol jamás comprenderá lo que es el grito de gol en un estadio. Esos hinchas, que suelen ser hincha de la Selección Argentina y poco les importan sus equipos, también gritan los goles de la celeste y blanca, pero es un grito de gol desinflado, con poca fuerza, es un "gooooollll..." suavecito, sin el fuego sagrado que sale desde los más profundo del ser cuando en la cancha tu equipo convierte.

Y no importa si el gol de tu equipo es un golazo o un gol de mierda, el grito de gol es con la misma intensidad porque lo único que importa es que la pelota entre, nada más que eso, que pase la línea de cal y tampoco importa si toca o no la red. A veces los goles son de puro culo, el arquero la toca y el juez linea sale corriendo hacia la mitad de la cancha, es entonces cuando sabemos que fue gol y estallan las gargantas y las humanidades como si fuera el mejor gol de la historia.

¿Cuántos gritos de gol están contenidos desde marzo a esta hora?. ¡Como van a explotar las gargantas cuando nuestro equipo logre una conquista!. Después me entró una duda fulera ¿volveremos alguna vez todos juntos a un estadio?, pandemia de mierda. Ya ni me importa si es con o sin visitantes, lo que me importa es que podamos volver. Por ahora ni me lo imagino. Lo que me resisto a pensar es que alguna vez tenga que contarle a los pibes del futuro lo lindo que es ir a la cancha y gritar un gol con no menos de 30.000 personas al lado que explotan al mismo tiempo de pasión. 

 

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