martes 12 de noviembre de 2019 - Edición Nº602
Editor Platense » La Región » 10 ago 2019

EL DRONE TERRESTRE

"A pesar de la oscuridad y la inseguridad: ¡Aguante Ringuelet!"

Recorrimos la zona comprendida entre la Avenida 520 y 515, y las calles 2 a 7, y te mostramos como durante las primeras horas de la tarde pocos vecinos recorren sus calles, lo que marca a ciencia cierta, la inseguridad con que viven sus habitantes. A pesar de ellos, pocos elegirían otro lugar para vivir.


Por:
Mauricio Alejandro Bustos Crespi

Con 132 años sobre sus espaldas, Ringuelet es una de las localidades de La Plata que despierta mayor sentido de pertenencia entre sus habitantes, como lo sienten también los Hornenses y Tolosanos, por ejemplo. Ringuelet es barrio en el más amplio sentido de la palabra, y a diferencia de los distintas localidades del norte del casco urbano, Ringuelet crece desde sus bases y en forma vertical, salteando las construcciones fastuosas y siendo la zona elegida para afincarse a las familias trabajadoras y de clase media baja,

El Editor Platense recorrió esta vez, tras el llamado de los vecinos, el rectángulo conformado por las calles 1 a 7 y de 520 a 515, y  pudo comprobar que la zona se encuentra como detenida en el tiempo, con luminarias escasas y viejas, postes de luz a punto de derrumbarse, esquinas sin bocas de tormenta, y veredas angostas que invitan a los vecinos a caminar por la calle.

Si bien todas sus calles están asfaltadas, muchas de ellas, que estuvieron detonadas, fueron reparadas con la prisa del año electoral, por lo que se percibe que dichas reparaciones no durarán mucho tiempo.

La inundación de 2013 llegó al barrio cuando La Plata comenzó a verter el agua de sus calles. Lo peor llegó pasadas las 9 de la noche, cuando las noticias de lo que ocurría en la ciudad llegaban y parecía que esta vez no les iba a tocar. Pero cuando el agua comenzó a escurrirse, el Arroyo el Gato Colapsó y en pocos minutos llenó el barrio de barro negro, y todo se transformó en un lodazal en la oscuridad.

Las obras realizadas en el Arroyo El Gato cambiaron y mucho el aspecto del barrio, en la medida que se acerca al límite norte con Gonnet, pero no cambió el palpitar de los frentistas, que temen cada vez que caen dos gotas y ven como cada esquina se transforma en un lago difícil de atravesar.

A pesar de ello, y de la constante sensación de inseguridad con que se vive allí, aman Ringuelet, y lo defienden con uñas y dientes.

NOTICIAS RELACIONADAS

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO:

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias

VIDEOS