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Elena, la mujer que pasó 47 años internada en el Hospital de Romero y al fin, es libre

Foto: André Coronel

Elena tiene 70 años. De sus siete décadas de vida, casi cinco las pasó encerrada en un mismo lugar: el Hospital Dr. Alejandro Korn de Melchor Romero. Tenía solo 12 años cuando las puertas se cerraron a sus espaldas para no volver abrirse por mucho, mucho tiempo.

 

Elena. Foto: Hospital de Romero.

 

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Su historia refleja aquellas de muchas otras mujeres y hombres que, ante el ojo del mundo, de un país, de una provincia, de un barrio, desaparecieron en las oscuras profundidades de la “locura”.

En este marco, Oeste Platense llegó al famoso nosocomio, al barrio de “los loquitos”, Romero, para recordar, para nombrar, para reivindicar a Elena y para decir, una y otra vez, manicomios nunca más.

 

ELENA

El panorama del Hospital de Romero es otro. Desde la nueva Ley de Salud Mental, el fin de la lógica manicomial, la vida de las usuarias y usuarios del nosocomio cuentan otra historia que la vivida por Elena hace 47 años, cuando llegó a la periferia platense.

 

Sala D, Hospital de Romero. Foto: André Coronel

 

Elena estuvo 47 años y se fue con 70 años cumplidos. Pasó más de la mitad de su vida en la institución”, contó al respecto una de sus cuidadoras en diálogo con este medio.

El porqué de la institucionalización de Elena es algo que hoy en día puede responderse: no hay otro por qué que la ignorancia y la estigmatización. Porque Elena, con un retraso mental moderado, nunca debería haber sido internada.

“Elena nunca debería haber estado internada. Solamente se ofrece la atención que necesita una persona que tiene un retraso. Hoy a las personas con discapacidad no se las interna“, señaló al respecto Noelia, una enfermera quien pasó 18 años al cuidado de la mujer.

 

Acompañantes terapéuticas y trabajadoras de la salud que trabajaron con Elena. Foto: André Coronel

 

“La usuaria nunca tomo medicación, acá ingresó con un retraso mental moderado. No se interna gente por un retraso, sino que se trata desde el vínculo familiar”, explicó.

Y agregó: “Ella, desde lo clínico, era una paciente incontinente, que no se movilizaba, necesitaba asistencia tanto de enfermería como de la gente que trabaja en el servicio. Hace cuatro años empezó el abordaje más en lo terapéutico, en lo vincular“.

 

SU HISTORIA

La historia de cómo Elena llegó a Romero es una que se perdió con el paso del tiempo, pero que, gracias a su hermana, pudo ser reconstruida.

 

Foto: André Coronel

 

“A raíz de su hermana, pudimos reconstruir que ella vino a la Ciudad de La Plata a una institución por su retraso, ella quedó a cargo del padre y su padre la trajo a esta institución a los 12 años”, contó al respecto una de las acompañantes de la Sala D.

Y continuó: “Cuando el padre fallece, su hermana empieza a tener otra vez contacto con Elena. Ella decide acompañarla. A raíz de eso Elena accede a una obra social, se decide que sea la traslade a otra institución que le dé la posibilidad de tener más contacto con su hermana”.

 

Elena y su hermana hoy.

 

De esta manera, el 14 de febrero de este año, Elena dejó, luego de 47 años, el Hospital de Romero para vivir su vida en un geriátrico en Mar del Plata, cerca de su hermana.

 

UN NUEVO PARADIGMA

Pero, ¿por qué Elena debió sufrir 47 años de internación cuando, según las profesionales de la salud, nunca debería haber sido institucionalizada? ¿Qué cambió hoy?

 

Foto: André Coronel

 

“Hoy actualmente nos encontramos en un marco distinto de como pensar la salud mental y lo que años anteriores se denominaba como ‘la locura’. En el pasado faltaban políticas púbicas y modos de abordaje. Creo que por eso la gente pasó tantos años en el manicomio”, explicaron al respecto las acompañantes terapéuticas.

Muchas de estas personas pasaron décadas dentro del nosocomio, al igual que Elena, hasta que llegó este nuevo marco de compresión y trabajo en lo referido a la salud mental.

En la sala hay una persona que se externó hace un año que llegó a tener 49 años de internación. Muchos han perdido sus vínculos, esos vínculos se han deteriorado”, señalaron.

 

Foto: André Coronel

 

Por su lado, las acompañantes también recordaron el contexto en el cual muchas de estas mujeres ingresaron a la institución.

Hace 40 años estábamos en dictadura. En ese momento se dio una ruptura en las formas de abordaje que, particularmente acá en el Hospital, venían incentivándose. En la dictadura se rompió eso, se hizo un paso para atrás”, explicaron.

Hoy, el panorama es otro. En la actualidad, las usuarias, como Elena, llegan a tener la oportunidad de salir, de vincularse, de vivir.

El cambio de paradigma tiene que ver con entender a la persona desde la complejidad. Tiene que ver con las múltiples dimensiones del ser humano. Tiene que ver con la historia, el acceso a derechos. No tiene que ver solo con un padecimiento”, detallaron.

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