EDITORIALSUPER_DESTACADA

EDITORIAL | ¿Es La Plata la cuna del odio al Kirchnerismo?

La vandalización de carteles con la cara de Néstor Kirchner, el ataque a la sede del PJ Bonaerense, la llamada de una vecina al 911 anunciando que asesinaría a la Vicepresidenta, y las recientes pintadas en diagonal 73 deseando la muerte al oficialismo, son sólo algunos de los violentos hechos contra el kirchnerismo que se dieron últimamente en la ciudad.

El intento de magnicidio contra Cristina Fernández de Kirchner dejó entrever una gran cantidad de discursos y situaciones que terminan alimentando el odio hacia el Gobierno y los políticos que forman parte de el.

Lejos de quedar fuera de esto, la ciudad de La Plata es uno de los lugares en donde más se han registrado hechos de violencia simbólicos y no tan simbólicos contra el Kirchnerismo, lo que hace pensar seriamente en qué es lo que genera e infunde estas acciones.

Sin ir más lejos, durante la jornada de ayer, concejales del Frente de Todos en La Plata acusaron a trabajadores del intendente Julio Garro de remover pasacalles en apoyo a la Vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner.

Partiendo de la base de que esto no tiene absolutamente nada que ver con el denominado “folclore de la política”, los hechos mencionados anteriormente son graves y atentan directamente contra la democracia y contra las libertades que tienen los ciudadanos y los diversos partidos de expresarse públicamente, más aún en un contexto delicado que se desató a raíz del atentado a CFK.

DESDE EL COMIENZO

Si uno piensa rápido puede relacionar el “rechazo” de los platenses al peronismo con la inundación del 2013, cuando el intendente Bruera gobernaba en La Plata. Luego de ese trágico hecho, el kirchnerismo no volvió a estar “al mando” de la ciudad.

Si bien la idea de un “Cambio”, representada por la oposición, se impuso en gran parte del país, en La Plata los vecinos quedaron marcados y parecen haberle hecho una cruz difícil de borrar a todas las figuras que representen la idolología kirchnerista.

Pasaron elecciones y el Garrismo se hizo cada vez más fuerte en la ciudad de las diagonales.

Marcando firmemente las diferencias con el peronismo, el oficialismo platense forjó así una identidad que hoy se sigue expandiendo con diversos dirigentes que, poco a poco, se perfilan como potenciales candidatos a la intendencia.

La idea del oficialismo local de que la ciudad se parezca cada vez más a CABA, se esta viendo plasmada no solo en las políticas que se implementan, sino que también esto está empezando a darse en materia ideológica por parte de los ciudadanos.

Interna PRO: Garro tomó partido por Larreta

UN ANTES Y UN DESPUÉS

El avance en la Causa Vialidad, que investiga a CFK por presuntas irregularidades en la Obra Pública de Santa Cruz, provocó tensiones en una sociedad polarizada de ideologías políticas. El “Boca – River” entre Kirchneristas y Anti kirchneristas se reflotó rápidamente en todo el país y, por supuesto, nuestra ciudad no fue la excepción.

El debate llegó al Concejo Deliberante donde, en un gesto provocador, un concejal de Juntos por el Cambio, le entregó un paquete de pañales a un edil del Frente de Todos para que “se los de a Cristina”, haciendo alusión a un presunto miedo de la Vicepresidenta a terminar en prisión.

Foto: Nicolás Braicovich

Pero claro que no está entre mis intereses responsabilizar a un concejal o a un determinado partido de los violentos hechos perpetrados últimamente en la ciudad.

Para ese entonces, los carteles de Néstor Kirchner ya habían sido arrancados por trabajadores de Control Urbano, y desde ahí en adelante se había empezado a profundizar esa idea de “Boca – River” que ahora está cada vez más lejos de desaparecer.

DÍA CERO

Comenzó septiembre y un arma frente a la cabeza de Cristina Kirchner produjo un cimbronazo en el país entero y, luego de que todos los espacios se solidarizaran con la mandataria, en la ciudad de La Plata todo continuó como si nada hubiera pasado.

Se vandalizó la fachada de la sede del PJ Bonaerense, se reivindicó el ataque y, como si fuera poco, una mujer llamó al 911 informando que mataría a la Vicepresidenta. De ahí surge la pregunta: ¿Qué tiene que ocurrir para que haya un freno?.

Si no cesan los discursos de odio, si no se hace una fuerte autocrítica en todos los espacios, difícilmente exista un freno a este tipo de acciones contra este partido y el que sea.

vidArray

Por

También te puede interesar

Dejanos tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Más en:EDITORIAL