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A diez años del cuádruple femicidio en La Loma realizan un mural para reclamar justicia

El próximo viernes 26, la familia de Micaela Galle, la niña asesinada junto a su madre Bárbara Santos, su abuela Susana De Bárttole y una amiga de ésta, llamada Marisol Pereyra, realizarán una jornada de reconstrucción del mural ubicado en calle 44 y 13, sobre la plaza Paso, con el fin de continuar con el pedido de justicia durante todo el sábado 27 de noviembre.

“Como en todos los casos de femicidios y travesticidios, estamos dando batalla a la justicia patriarcal que quiere garantizar la impunidad desde el fallo de 2014 del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 3 platense, integrado por Ernesto Domenech, Andrés Vitali y Santiago Paolini”, explicó en un comunicado Lorena Galle tía de la niña asesinada.

Remarcó que ese fallo, “no describió el móvil, dejó de lado la perspectiva de género y puso en libertad a Osvaldo “el Karateca” Martínez, quien era pareja de Bárbara, y le otorgó la cadena perpetua a Javier “La Hiena” Quiroga”.

“En 2016, la Cámara de Casación confirmó el fallo. En 2019. Daniel, el papá de Micaela, querellante, murió sin plena justicia”, expresó la mujer.

El episodio ocurrió la noche del 26 de noviembre de 2011 en un departamento interno ubicado en las calles 28 entre 41 y 42,  donde vivían Susana De Bárttole (63), su hija Bárbara Santos (29) y la hija de ésta Micaela Galle (11).

Según la investigación, esa noche las mujeres fueron asesinadas a puñaladas junto a Marisol Pereyra (35), amiga de Susana, quien había llegado a saludarla y fue recibida por el asesino, que la hizo pasar y, una vez dentro, la apuñaló hasta matarla.

La mañana del 27 de noviembre, la policía fue alertada por un vecino que observó huellas de sangre en el pasillo común que conducía al departamento donde vivía De Bárttole, su hija y su nieta, y cuya puerta estaba entreabierta, pudiéndose ver en su interior más manchas de sangre.

Los policías que ingresaron al lugar hallaron en el living el cadáver de Santos, quien estaba desnuda, ya que había sido sorprendida por su asesino cuando se duchaba. Su cuerpo presentaba golpes y tenía 32 puñaladas.

La niña fue hallada en un dormitorio, asesinada a golpes y de 23 cuchilladas; en tanto en la cocina, fueron encontrados los cuerpos de De Bárttole y de Pereyra, también apuñaladas y golpeadas.

Tras ser hallados los 4 cuerpos, en un hecho que conmocionó la tranquilidad de un típico día domingo platense, la policía comenzó a buscar al autor de esos crímenes, que por la época no eran calificados aún como femicidios.

Al día siguiente, fue detenido Osvaldo “el Karateca” Martínez, novio de Bárbara. Amigas de la joven testimoniaron que él la celaba, controlaba sus “salidas” y sus “amistades”. Sin embargo, el ADN hallado en diversas partes de la casa de las víctimas, en un cuchillo, en un palo de amasar y debajo de las uñas de dos de las víctimas no le pertenecía y 38 días después fue liberado.

En mayo de 2012 fue detenido Javier “La Hiena” Quiroga (34), un albañil y plomero que había realizado varios trabajos en el departamento y cuyo ADN fue encontrado en 18 muestras recolectadas en el lugar de los hecho.

Quiroga declaró y reconoció haber estado en el departamento para hacer un trabajo, pero acusó a Martínez de los femicidios. Según su versión: “el Karateca” mató a las mujeres, mientras él observaba escondido detrás de un mueble, tras lo cual lo habría obligado a dejar sus huellas en varias partes.

Ambos hombres fueron juzgados en el 2014 por el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 3 de La Plata que condenó a prisión perpetua a La Hiena y absolvió al “Karateca”.

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