sábado 18 de agosto de 2018 - Edición Nº151
Editor Platense » Movida y Moda » 27 jul 2018

"Espejito, espejito..."


Por:
Lali, acompañando a la mujer

"¿Espejito, espejito, quién es la más bella?". Desde pequeñas, escuchamos esa frase a partir de los cuentos tradicionales, como Blancanieves, narrados por las abuelas. Ya de chiquitas nos fueron inculcando, con cuentos o a partir de la TV o el cine, que para ser aceptadas hay que ser bellas, al menos es lo que dejan en el público muchas manifestaciones culturales masivas como las mencionadas. Ya diría que en esta época de grandes cambios, el sentido común nos marca que eso es un terrible error, pero aún así ese concepto sigue prendiendo.

El espejo...ese objeto tan amado y tan odiado con la misma intensidad. Cuantas veces he oido decir a mujeres que les cuesta ver su reflejo en el espejo porque creen que no se ven bellas, no les agrada su cuerpo, su figura. Es decir, por lo que se inculca en los grandes medios desde siempre, muchas chicas no se aceptan tal cual son, cuando en realidad lo que allí se refleja es una persona única, de hermosos atributos, y lo que es más destacable, diferente a todas. Somos seres únicos y tenemos luz y belleza propia que nos cuesta notar si nos centramos siempre en querer ver lo que nos inculcan como cuerpos perfectos.

Lo bello no pasa por lo que nos transmiten de pequeñas; mirarse al espejo y aceptarse tal cual somos es quererse. Cuando estamos paradas frente a un espejo lo que en realidad tendríamos que poder ver es el reflejo del alma y no lo que nuestra mente, por lo que fue absorbiendo desde niños, quiere llevarnos a ver. Por eso notamos a veces todo tipo de defectos.

Una socióloga de San Francisco, Kjerstin Gruys, revolucionó su blog de Internet con un desafío que realizó llamado "mirror fasting" (ayuno del espejo), consistente en los siguiente: durante un año no se miró en ningún espejo ni reflejo alguno. Luego de terminada la experiencia, aseguró: "He logrado a diferenciar mis miradas de mi propia autoestima. Este es probablemente el secreto más poderoso para sentirse bella".

Los más sano según el psicólogo José Ignacio Baile, "es relacionarse adecuadamente con nuestro cuerpo y con los elementos asociados a él, como un espejo".

En algunos casos pueden aparecer conductas obsesivas, como el narcisismo, que necesitan reafirmar su belleza constantemente, o bien se puede convertir en una manía llamada captotrofilia que consiste en una necesidad descontrolada de mirarse en cualquier superficie que refleje su imagen.

Por eso es importante buscar en nuestro interior esa seguridad emocional ya que es un potencial ilimitado que debemos soltar para convertirnos en la mejor versión de nosotras mismas.

Les voy a pasar unos tips divertidos para amigarnos con ese tan querido u odiado objeto. Párense frente a él y comiencen a sonreir mucho, mucho, hasta la carcajada, eso es muy terapéutico ya que -de acuerdo a los que saben- eliminamos endorfinas lo que beneficia a nuestro cuerpo; además el cerebro expulsa dopamina que se relaciona con el bienestar psicológico. Pueden invitar a un familiar o amigos para que juntos frente al espejo se rían, hagan muecas de todo tipo, les aseguro se van divertir bastante.

Luego les propongo que ante un espejo que nos reflejen de cuerpo entero bailen frente a él; hagan diferentes movimientos graciosos y rianse de ellos, será muy divertido, es un juego que les propongo hacer para aprender a aceptarnos, querernos y relajarnos ante nuestra propia mirada.

Les regalo una frese de Mahatma Gandhi: "LA VIDA ES COMO UN ESPEJO: TE SONRIE SI LA MIRAS SONRIENDO". 

  

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